Acoso sexual, una práctica común contra mujeres en Cuba

El acoso sexual contra la mujer en Cuba se está haciendo una práctica habitual que enciende las alarmas de la comunidad. El régimen no castiga a quienes lo cometen, sino por el contrario parece darles rienda suelta.

En un reportaje de Diario las Américas, se relata la vivencia de Maritza, una joven que recuerda cómo fue víctima de abuso cuando apenas tenía 13 años por parte de un vecino del barrio donde vivía.

“Yo llegaba de la secundaria y recogía la llave del apartamento en su casa. Era un señor afable, amigo de la familia. De niña me regalaba chucherías y libros de cuentos. Pero cuando cumplí 13 años comenzó a mirarme distinto. Un día, al darme la llave, estaba completamente desnudo. Intentó ofrecerme dinero y a menudo me decía cochinadas (groserías)”, confiesa

Pero el abuso también se extendía hasta su escuela, donde a menudo alumnos acosaban a las mujeres sin recibir siquiera un llamado de atención por parte de los profesores.

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“Lo que ahora se llama acoso sexual lo sufrimos casi todas las niñas cubanas en la escuela. Los acosadores solían ser los varones del aula. Y no era un día o un momento determinado. Era a lo largo de todo el curso escolar. Igual te miraban los blúmers con un espejito, que te levantaban la saya, te tocaban el fondillo o te rascabuchaban en el baño. Una vez a una alumna le quitaron sus ropas e imitaban que le hacían el amor. Estábamos en cuarto grado”, rememora Maritza.

Jóvenes en un parque conversando
Jóvenes en un parque conversando / Foto: Referencia

Para algunos historiadores, esta práctica viene desde los inicios de la mal llamada “revolución” cuando Fidel Castro se jactó de crear el “hombre nuevo” pero este no supo lidiar con el choque cultural que se asentaba en Cuba en aquél entonces entre la europea que es más avanzada y la esclavista o primitiva que es la que impera en la Isla.

“Cuando los españoles descubrieron América, las indias andaban prácticamente desnudas. Legiones de hombres formados en la guerra, la mayoría ignorantes y poco cultivados, se pasaban meses sin tener relaciones con mujeres. Ese primer contacto con hembras semidesnudas les encendió el deseo del placer”, explica Pedro.

El abuso siguió extendiéndose por generaciones hasta llegar a los dueños de haciendas y grandes azucareros, donde a menudo abusaban de las esclavas más jóvenes que consideraban “apetitosas”, eso sin mencionar que la comunidad cubana es extremadamente machista.

“se han sucedido cambios que han beneficiado a la mujer, pero seguimos teniendo una cultura extremadamente machista, donde los hombres que tienen un cargo o posición social consideran que las mujeres son sus subordinadas y si aceptan trueques carnales, pueden mejorar en sus puestos laborales”, dice.

El acoso sexual en Cuba no distingue ideología, raza ni credo religioso.

Al controlar el régimen los medios e instituciones, ese tipo de investigaciones sobre temas que pueden afectar el honor de sus líderes y aliados coyunturales, como es la Iglesia Católica, no están autorizados. A los periodistas independientes se les cierran las puertas cuando intentan indagar sobre el asunto.

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“Cualquier sitio es bueno para un acosador”

Lydia, una joven profesional, católica y trabajadora, confiesa que durante su niñez sufrió acoso sexual por parte de un sacerdote de una parroquia habanero, eso aunado a las frases vulgares de los hombres en la calle y el toqueteo que debe soportar en los ómnibuses.

 “Cualquier sitio es un buen lugar para un acosador. Lo he sufrido en la escuela, en las guaguas, en el cine, viajando en tren o caminando por una calle poco alumbrada, donde el tipo se saca el miembro y se masturba descaradamente delante de ti. Siendo niña, cuando los fines de semana asistía a clases de catecismo, un sacerdote, aparentando cariño, me manoseaba. Nunca se lo conté a mis padres, porque te invade un sentimiento extraño, como si la víctima fuera la culpable”.

Dos notables opositoras, una exbloguera y otra abogada, se sintieron sexualmente acosadas por colegas, que incluso llegaron a tocarlas o acariciarlas sin su consentimiento. Es habitual entre líderes masculinos intentar acostarse con mujeres de su grupo a cambio de ciertos privilegios, como becas en el extranjero o recibir mejor remuneración. En ese mundillo se rumora de disidentes que se aprovechan de los activistas presos para ligar a sus esposas. El acoso sexual en la Isla abarca todos los sectores de la vida nacional.

Jóvenes cubanos. (RADIO CIUDAD HABANA)
Jóvenes cubanos caminan por La Habana. Foto: Referencia

Dentro del régimen igualmente existe acoso sexual e infidelidad conyugal. No importan los galones militares, el cargo del funcionario, su edad o estado civil. Cuando una mujer le gusta a un dirigente, la conquista a como dé lugar.

Existen casos consentidos por la mujer, como periodistas que se involucraron en relaciones sentimentales con integrantes de la nomenclatura política como el caso de quien fuera el ideólogo del partido comunista Carlos Aldana y de Pedro Sáez, que ocupó el cargo de primer secretario del partido comunista en La Habana.

Redacción Cubanos por el Mundo

 

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