Tras varios días de desacuerdo, los candidatos demócratas, Hillary Clinton y Bernie Sanders logran fijar el próximo debate. La fecha: 14 de abril, el lugar: Nueva York.
La controversia se debió a que durante una semana, las dos campañas estuvieron lanzándose acusaciones para evitar fijar la fecha en la Gran Manzana.
Cada candidato argumentaba que dentro de sus calendarios de encuentro con los votantes no tenían espacio para el debate entre los candidatos que aspiran a convertirse en el aspirante a la Casa Blanca. Nueva York aporta 291 delegados.