Según declaraciones dadas por la Aduana General este domingo, asegura haber impedido en conjunto con el Registro de Bienes Culturales (RBC), la salida de miles de artículos con valor cultural o patrimonial por el aeropuerto de Varadero, Matanzas, durante los últimos 15 años, reseña EFE.
A modo de ilustración, sólo en el año 2013 se detectaron en esa frontera 1.515 piezas de pintura fresca de aficionados sin la documentación requerida para poder sacarla del país, más adelante en el 2014 la cantidad subió hasta 1.677, informó un reportaje publicado en el periódico oficialista Juventud Rebelde.
“Cumplimos con nuestra función principal que es la protección del patrimonio cultural mueble, en todas sus manifestaciones: documentos, fotografías, artes decorativas, pinturas, dibujos, esculturas”, afirmó la directora del RBC en la provincia de Matanzas, Maritza Cuba.
La funcionaria resaltó que muchos coleccionistas privados pagan y cotizan bien los documentos, partituras musicales, pinturas, se esmeran en comprarlos a cualquier precio y se exponen a tratar de sacarlos de la isla, pero resaltó que el Ministerio de Cultura está “en guardia” para evitar que se extraiga de manera ilegal el patrimonio nacional.
El diario oficial aseguró que ahora, con la llegada más de un centenar de vuelos regulares desde Estados Unidos y aumenta el interés por visitar Cuba desde muchos otros países, el régimen se ve obligado “a tener cada punto alerta y con todas las capacidades profesionales a prueba para imposibilitar que se lacere el patrimonio nacional”.
En cuanto a la legalidad de la salida, explican que las piezas con más de 50 años y con valor artístico, literario, educacional, político e histórico, necesitan de un certificado de exportación, que es emitido por el RBC de cada provincia, según detalló Sahilí Acosta, funcionaria del RBC en la Aduana del aeropuerto internacional de Varadero.
Dando parte más amplia del proceso, comenta que han revisado certificados de otras provincias de pinturas frescas como de artes decorativas, piezas numismáticas, filatelia y otras, y si artículos culturales llegan indocumentados a frontera “se decomisan” y quedan a la espera de un dictamen para determinar si la pieza tiene valor patrimonial, caso en el que “no puede salir del país”.
Haciendo referencia a los visitantes, la funcionaria comentó que los turistas “a veces se ponen agresivos” cuando se les explica “que su objeto será decomisado, pero se les aclara el procedimiento para que puedan recuperar la pieza si no se dictamina con valor patrimonial”.
De igual forma, destacó que las pinturas profesionales deben estar acompañadas de un certificado de exportación, pues se trata de pintores o artistas cuya obra es reconocida en el país y que sólo se autorizan por servicio de urgencia de sello a las obras que se venden en puntos de venta o centros comerciales.
A ese respecto, recordó que en el año 2015 a 880 piezas indocumentadas se les hizo el servicio de urgencia de sello y se pudieron exportar, mediante el pago de tres CUC (equivalentes a tres dólares).
Finalmente, los funcionarios del Registro de Bienes Culturales citaron que el Código Penal del país establece que quien “extraiga o intente extraer” de Cuba bienes declarados patrimonio cultural sin cumplir los requerimientos legales, incurre en una sanción de “dos a cinco años” de prisión o multas de “300 a 1.000 cuotas (pesos)”.
En el caso de que los bienes sustraídos sean de “considerable valor”, entonces la sanción de privación de libertad puede ser de “tres a ocho años”, concluyó.
Con información de Juventud Rebelde y EFE.