Como un fuerte operativo catalogó Diario de Cuba, el que desplegara el régimen el pasado sábado con agentes de la Seguridad del Estado y la Policía política en las adyacencias de la casa-galería El Círculo, en la calle 10, entre 13 y 15, en el Vedado, donde se proyectaría la película documental “Nadie”, del joven cineasta Miguel Coyula, sobre el poeta cubano Rafael Alcides.
La galería radica en la vivienda de los artistas Lía Villares y Luis Trápaga. Coyula y Lynn Cruz, actriz de la película, los interceptaron vía a la proyección. Villares publicó el caso en su Facebook como “persecución y censura”.
Villares explicó que el mismo documental fue exhibido el último día del festival de cine de La Habana y que los policías los interceptaron y “les pidieron identificación y los nombres que no aparecían en una lista que tenían, eran apuntados. No dieron muchos motivos para impedirles el paso, simplemente los intimidaron con amenazas directas a su seguridad personal. El vecindario estuvo atento y tranquilo un sábado en la noche, donde es habitual la fiesta y la música alta, manifestando la cultura del terror en un comportamiento obediente”.
“Somos un espacio político porque nos interesa y compromete el porvenir de nuestra nación y promover una cultura que se sigue censurando a pesar del conocimiento y mirada internacionales. Es aquí donde vivimos, donde intentamos trabajar y es aquí donde tenemos una responsabilidad moral con nuestro presente y futuro.
Nuestras libertades se violan diariamente, las 24 horas, mientras el vergonzoso coqueteo diplomático de las naciones libres con un régimen totalitario legitima su accionar impune y criminal”.
Un día antes de la proyección del festival de cine, el pasado diciembre, los oficiales también llegaron y trataron de evitar la proyección del producto audiovisual. La organización no le importó lo que dijeran los agentes y proyectaron la película con un público de más de 70 personas, entre ellos algunos extranjeros que estaban en La Habana a propósito del evento.
Pero el pasado sábado las amenazas si se cumplieron, Villares contó que un hombre, presunto agente, la visitó y le indicó “tú sabes”, sin mayores detalles, lo que asumió sería la advertencia para prohibirles la proyección.
“Vinieron cuatro diplomáticos españoles a los que Miguel había invitado y a los que dejaron pasar” contó Lía. “Era tanta la estupefacción que sentían que me preguntaban quién era yo, pues no se explicaban la presencia excesiva de policías y paramilitares”.
Nadie se estructura en torno a una entrevista que realizara Miguel Coyula al escritor y poeta Rafael Alcides. En ella, el intelectual conversa, de modo anecdótico y reflexivo, sobre su vida y sus motivaciones —y las de sus contemporáneos— para compartir las ideas de la Revolución Cubana. Igualmente, analiza y describe el menosprecio que siente por la deriva degenerada de aquel movimiento esperanzador.
Villares en su publicación de Facebook continuó atacando al régimen y aseguró que tienen derecho a participar y ser parte de la cultura nacional, cuestionar y debatir los problemas “es nuestra más fuerte razón de ser. Con toda la persecución y la censura aplicada, no han logrado resignarnos a la condena de impotencia y ostracismo impuestos”.
Redacción CPEM / Con información de Martí Noticias