(Diario de Cuba).- Cuando en la tarde del sábado 27 de febrero en el centro cultural “Cuba 8” de la ciudad de Miami concluyó la presentación pública del Afro Cuban Forum (ACF), se concretaba un viejo anhelo de muchos cubanos que han soñado históricamente con la justicia e igualdad que merecen todos los compatriotas sin distinción de raza, origen social o lugar de residencia, inclinación sexual, credo o alineación filosófica.

Según los líderes de la primera organización de afrodescendientes cubanos en el exilio, durante mucho tiempo hermanos afincados o nacidos en distintos puntos de la geografía norteamericana han lamentado el vacío o la ausencia de plataformas cívicas e institucionales que expresen y canalicen las inquietudes, necesidades y esperanzas de ese segmento de la sociedad que a lo largo de su historia ha tenido que enfrentar muy difíciles retos y circunstancias como sector siempre víctima de la desventaja y la subestimación.
Los fundadores del proyecto definen al ACF como no lucrativa y en busca de la participación de todas las personas sensibilizadas con el tema, más allá de la tonalidad de su piel en ambos lados del estrecho de La Florida. El ACF, creado por el consenso y la voluntad de cubanos de descendencia africana residentes en EEUU, pretende establecer un espacio de encuentro y promoción de la integración racial y la cultura afrocubana en todos los ámbitos posibles.
El más de un centenar de asistentes a este primer acto del ACF compartieron el espíritu y la determinación de activar e impulsar acciones encaminadas a promover el conocimiento de lo más auténtico de nuestra historia y cultura. De igual forma, la recién fundada agrupación trabajará para animar el debate abierto y trasparente sobre todo lo relacionado con las relaciones interraciales y las complejidades de la convivencia social en la Isla y donde quiera que existan visibles concentraciones de cubanos.
Para los fundadores de ACF, a pesar del carácter minoritario que por circunstancias históricas reviste la población afrocubana en EEUU, resulta imprescindible que la voz y las referencias de esa comunidad ganen espacios y adecuada visibilidad para propiciar vías de conexión positiva con la población afrocubana de la Isla cuya situación social y económica se torna mucho más precaria en momentos en que todas las transformaciones que promueve el Gobierno cubano profundizan las históricas desventajas y desigualdades de este importante sector social.
Un cometido trascendental para ACF es conectar con la sociedad civil, las clases políticas, los sectores académicos y la opinión pública norteamericana para contribuir a romper visiones esquemáticas y distorsionadas de la realidad social cubana y traer a EEUU una perspectiva mucho más realista de los traumas, carencias y desesperanzas que todavía enfrentan los afrodescendientes en la Isla, sin contar con mecanismos ni espacios de manifestación o proyección cívicas.
La existencia de ACF significa un muy oportuno y promisorio complemento al esfuerzo de las plataformas cívicas que en los últimos años promueven en la Isla el rescate de la verdad y la justicia histórica y la más plena integración racial, en un contexto donde este tema ha estado tradicionalmente excluido de las agendas políticas independientemente de sus alineaciones ideológicas. La conexión efectiva de esas sensibilidades y compromisos a ambos lados del estrecho de La Florida debe contribuir a eliminar esquemas y omisiones e impulsar la más adecuada atención a una problemática social que se presenta muy compleja para el presente y harto peligrosa para el futuro.
La gala de presentación estuvo animada por la actuación del destacado rapero Soandry del Río, llegado de la Isla para traer la voz y el sentir de un pueblo que ha sido obligado a callar por mucho tiempo. Los presentes en la tarde sabatina de “Cuba 8” se emocionaron y conmovieron con la poética profunda, realista y descarnada de este joven y destacado representante de la cultura urbana underground de Cuba, esa que en condiciones muy difíciles se ha encargado de mostrar al mundo las verdades y los anhelos de un pueblo condenado al miedo y al silencio.
La sensibilidad y el compromiso compartidos han hecho realidad el ACF como una plataforma necesaria y oportuna en una hora crucial de nuestra historia donde necesitamos demostrar nuestra capacidad de construir definitivamente la convivencia moderna sin componentes inferiores o excluidos. Andrés Alburquerque, uno de los fundadores del proyecto, aseguró desde Miami a este redactor: “Afro Cuban Forum consagra su determinación de aunar los mayores esfuerzos para contribuir a forjar esa nueva dinámica fundamentada en los derechos garantizados y la prosperidad compartida sin distinción de ninguna clase”.