El alcalde inmigrante de un ayuntamiento donde más de la mitad de sus residentes son nacidos en el extranjero ha tomado una decisión que ha provocado la dura crítica de sus homólogos y de organizaciones en defensa de los inmigrantes.
Carlos Giménez, alcalde de Miami-Dade, en el estado de la Florida, quiere desmitificar la zona santuario de ilegales en su condado, ordenándole a la policía local cooperar con autoridades federales para hacer cumplir las leyes de inmigración.
Según reporta News Ok, citando a AP, el decreto del alcalde de origen cubano ha generado críticas de sus pares de Miami y Miami Beach, por lo que los comisionados del condado han convocado una reunión especial el viernes para enfrentar al alcalde sobre el tema.
Comenta la publicación que defensores de la inmigración se han hecho sentir en las calles manifestando su inconformidad con la decisión del alcalde y una división de larga data entre cubanoamericanos y otros latinos ha vuelto a aparecer.
Productores agrícolas de la zona que han trabajado durante años en granjas comerciales temen ser deportados por la decisión. “Tengo cuatro hijos. Me paraliza saber que podría ser agarrada”, dijo Itzel, de 23 años, quien llegó como a un bebé de México, trabaja en los viveros cerca de la ciudad de Homestead y cuyos hijos nacieron en este país. Ella habló con la condición de que su se utilice su testimonio sin su apellido porque teme ser deportada.
Según el alcalde, la decisión de eliminar el estatuto de Miami-Dade como una ciudad santuario que establece la prohibición a la policía local de cumplir con las leyes federales de inmigración, responde a necesidades financieras, ante la orden ejecutiva firmada por Donald Trump para recortar fondos federales a gobiernos locales que no cooperan plenamente con la aplicación de las leyes de inmigración.
Sin embargo, defensores de inmigrantes aseguran que la decisión de Giménez envía un mensaje equivocado en un momento delicado. “Para ser justos, en una comunidad donde el 50 por ciento no nació aquí envía una imagen un tanto negativa de nuestra comunidad” dijo el Comisionado del Condado Xavier Suárez, nacido en Cuba.
Una vieja herida
Esta decisión ha reabierto la distancia entre la comunidad cubanoamericana e inmigrantes de otros países, que han manifestado su descontento por las preferencias de los cubanos ante las leyes estadounidenses.
“Las familias cubanas, de manera general, no han sido tan conscientes de lo que significa ser indocumentado en este país”, dijo Michael Bustamante, un experto de la Universidad Internacional de la Florida en la historia cubana contemporánea. “Ellos han tenido un proceso diferente para lograr un estatus legal. No quiere decir que no se han enfrentado a otras dificultades.”
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Agencias