Los animales en Cuba también sufren de forma agónica la miseria impuesta por el régimen castrista, y quedó nuevamente evidenciado con un león en el zoológico de Camagüey, específicamente dentro del municipio de Florida, donde la desidia estatal se apodera hasta de quienes no tienen idea de lo que está ocurriendo.
Una vez más, la crueldad sistémica de la dictadura deja al descubierto su absoluta incapacidad para sostener la vida más elemental, perpetuando un escenario de horror y abandono. En este reducto de miseria, el único felino macho que sobrevive en el parque zoológico local enfrenta una lenta agonía, atrapado entre barrotes corroídos y una estructura colapsada.
Las imágenes difundidas recientemente exponen una estampa dantesca: costillas esculpidas por el hambre extrema, desnutrición severa y un entorno infecto de escombros, tierra árida y restos óseos.
La denuncia ciudadana ante el abandono estatal
La valiente denuncia ciudadana provino de la activista Ailen Vargas Abella mediante su perfil en la red social Facebook. La opositora visibilizó que esta bestia majestuosa lleva un mes entero sin ingerir sustento alguno, prisionera en una jaula sin condiciones dignas para cualquier ser vivo.

La indolencia de la dictadura golpea sin tregua a los animales en Cuba, transformando cada rincón de la isla en un campo de concentración para la fauna y la ciudadanía por igual. La estructura carcelaria donde yace el felino está conformada por varillas de hierro picadas por el óxido y muros agrietados de concreto que amenazan con derrumbarse sobre la precaria existencia del mamífero.
“Se mantiene con vida después de UN mes entero sin recibir alimentos, el animal está encerrado, pero ciertamente las condiciones de la jaula NO son las más adecuadas”, escribió.
Ante este panorama de desolación, los animales en Cuba continúan pagando con sufrimiento físico las consecuencias fatales de una dictadura corrupta que saquea los recursos y abandona cualquier infraestructura pública.
La autora de la acusación pública recriminó directamente a los funcionarios de Servicios Comunales de Florida, evidenciando que el problema no es fortuito, sino una consecuencia directa de la inoperancia institucional.
“La falta de compromiso y la irresponsabilidad de quienes tienen que velar por las condiciones del animal y también de esa instalación, que antes fuera uno de los principales centros recreativos de la ciudad, son la consecuencia de la situación deprimente que tiene el zoológico y el león, que es casi INMORTAL, si se tiene en cuenta la falta de atención a la cual lo tienen sometido”, aseveró.
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Promesas incumplidas y complicidad institucional
El historial de promesas incumplidas por parte del régimen expone la falsedad absoluta de sus discursos. Desde el año 2018, cuando el municipio fungió como epicentro de los festejos oficiales, los jerarcas provinciales prometieron reubicar al felino hacia un zoológico provincial dotado de mejores condiciones.
Ocho años transcurrieron desde aquel compromiso propagandístico y la burla sigue intacta, demostrando que para la cúpula la vida de los animales en Cuba vale absolutamente nada. La denunciante recalcó que la culpa recae tanto en los operarios inmediatos como en las autoridades provinciales que ignoran sistemáticamente el caso.
Asimismo, la activista detalló que los alrededores de este zoológico de Camagüey semejan una espesura virgen debido al abandono de la vegetación, un monte impenetrable donde incluso sustrajeron la cerca perimetral situada detrás de la jaula, vulnerando aún más la seguridad del ejemplar.

La ineficacia de las leyes de bienestar animal
Para intentar maquillar su fachada legal, la dictadura promulgó el Decreto-Ley número 31 de Bienestar Animal junto a la Resolución 140 de 2021, normativas vigentes desde julio de ese año que supuestamente proscriben todo trato cruel, tortura o abandono.
Sin embargo, en la cruda realidad del sistema totalitario, estas leyes constituyen una burla cínica, pues la efectividad de tales decretos en establecimientos estatales es totalmente nula, confirmando que la legislación oficial sirve únicamente para reprimir a los ciudadanos y proteger la impunidad de los opresores frente a los indefensos animales en Cuba.
El suceso de este zoológico camagüeyano encaja perfectamente en una cadena sistemática de decadencia total que devasta cada institución estatal a lo largo del archipiélago. La tiranía castrista condena la existencia misma, demostrando cada día que la miseria y la indolencia criminal son los únicos legados permanentes que este sistema ofrece a toda una nación.