En Cuba es sin duda un país donde todo funciona al revés. El pasado sábado, dos jóvenes cubanos fueron arrestados por ofertar Internet a los transeúntes en una plaza de La Habana.
Hasta los momentos se desconoce la identificación de ambos hombres, pero se supo que aún continúan detenidos por la policía castrista.
Al momento del arresto, los jóvenes portaban equipos para poder dar Internet mediante red WiFi.
Según el código penal cubano, las personas que inciten el orden social, mediante la propaganda oral y escrita, o distribuya Internet de manera clandestina, puede ser penado entre 10 a 20 años de cárcel.