La pasada semana, el régimen de Cuba volvió a ser parte del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “merito” que festejó reprimiendo a opositores durante el fin de semana.
De acuerdo con denuncias formuladas por las Damas de Blanco, cerca de 10 de sus activistas fueron detenidas violentamente por la policía castrista para impedir que se llevara a cabo la campaña #TodosMarchamos en La Habana.
Para Sebastián Arcos, del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad de la Florida, el régimen de Castro no se detiene en su arremetida represiva pese a su integración en tan significativo organismo internacional.
“Ellos continúan siendo intolerantes, represivos y siguen siendo lo que siempre han sido. Sin embargo el mundo le acepta esa política, los europeos cambia para acomodarse a ese empecinamiento del régimen cubano y ahora Estados Unidos también se adapta”.
En Matanzas, seis Damas de Blanco fueron arrestadas el domingo, algo que para Arcos es una muestra de desespero por parte del régimen.
“El régimen ya no tiene la necesidad de fusilar a los opositores en las cárceles, ahora los activistas sufren ‘accidentes’ “