Sin razón alguna, este jueves en la mañana, un automóvil de color blanco que se desplazaba entre las calles Elizabeth y Swanson de Melbourne, la segunda ciudad más grande de Australia, atropelló a una multitud de gente, justo frente a la estación de tren de Flinders Street y dejó al menos 14 heridos, reseñó Univisión.
Shae Patton, el jefe interino de la policía del estado de Victoria, informó que el conductor del vehículo es un hombre, de 32 años, de origen afgano, quien aparentemente no tiene vínculos con grupos terrorista, pero si presenta problemas mentales.
Los peatones que paseaban por la zona quedaron unos encima de otros tras ser impactados, por el joven que además resultó ser conocido por los servicios policiales, quienes mencionaron que el atacante consumía estupefacientes.
Patton indicó en rueda de prensa que “por ahora no tenemos ninguna prueba ni información que indique un vínculo con el terrorismo”.
Mientras que Russell Barrett, comandante de la policía del estado de Victoria manifestó que en base a lo que han visto, “creemos que es un acto deliberado. Se desconocen las motivaciones”.
El servicio de emergencia en el primer informe señaló que unas 13 personas fueron trasladadas a distintos hospitales de la ciudad, algunas de estas en estado crítico, mientras que otras dos fueron atendidas en el lugar de los hechos por paramédicos.
El segundo informe sumó a otra persona, cerrando el saldo en 14 lesionados, siete de ellos graves de salud.
Tras el ataque las autoridades arrestaron al conductor y a otro desconocido que presuntamente estaba vinculado al acto violento.
Los detectives detallaron que durante la detención el chófer forcejeó con el policía que para el momento se encontraba en la zona, pero no estaba de servicio. El oficial también resultó lesionado, pero nada grave.
Los investigadores horas más tardes, confirmaron que el joven de 32 años, era el único tripulante en el auto blanco modelo Suzuki 4WD, para el momento de la embestida. El desquiciado, según testigos, ignoró la luz roja del semáforo y continuó manejando a 60 millas por hora.
Luego del atropello el centro de la ciudad colapsó. El tráfico era pesado, pues todos pretendían averiguar que sucedió. Cuando la zona quedó resguardada por los uniformados las colas comenzaron a disiparse, pero la curiosidad de lo ocurrido no.
“En estos momentos de la investigación es muy pronto para saber si se trató o no de un hecho terrorista”, declaró Barrett.
Este ataque sucedió casi un año después de que seis personas murieran luego de que un vehículo embistió a unos peatones en el Bourke Street Mall de Melbourne en enero, a escasas calles de donde sucedió este nuevo hecho, que el primer ministro, Malcolm Turnbull, catalogó este jueves como “estremecedor”.
Antes estos atentados, el gobierno australiano ha empezado a preocuparse más por el extremismo local y, según las autoridades, en los últimos años se evitaron 13 atentados en territorio australiano.
Redacción Cubanos por el Mundo