¡Increíble! Un pescador chino atrapó una criatura con cuerpo de pez, pero con la cabeza con rasgos de paloma. Un vídeo que se ha vuelto viral muestra al extraño animal, mientras resopla en procura de aire
La Cumbre entre presidente estadounidense, Donald Trump y el líder de Corea del Norte Kim Jong-un, en Singapur; empieza a rendir sus frutos. Y es que Trump ha anunciado que quiere retirar las sanciones a Corea del Norte
El creador del Blog Cartas desde Cuba, Fernando Ravsberg, no podrá ejercer más su profesión en la Isla. El régimen anunció que le retiró su credencial de periodista a quien ha ejercido durante tres décadas como corresponsal de diferentes medios internacionales
“Para ayudar al pueblo cubano”, Bryan Singer, de 46 años, trataba de contrabandear 33,000$ en artículos electrónicos desde los Cayos de Florida hacia Cuba. Se enfrenta a un juicio en la corte federal de Miami, que inició hoy,
El accidente aéreo ocurrido en La Habana el 18 de mayo obligó a cambios. Primero se conoció que Cubana de Aviación no tendría viajes hasta después de septiembre. Ahora anuncia que sí los tendrán, pero con ajustes
“El maestro me preguntó: ¿Merlin quieres estar en el fútbol? Yo le dije que sí”. Desde ese momento su sueño de ser futbolista empezó a verse como una posibilidad. Merlin, es una niña cubana que derrocha talento, que ahora llora porque le dijeron que el fútbol se acabó; según reseña Diario de Cuba.
Su madre explica que ellos recibieron una solicitud para que le autorizaran a Merlin a jugar. “Se trataba de una clínica deportiva que venía de España. Iban a hacer una captación para escoger algunos niños y mi hija tenía las condiciones para estar allí”.
Comentó que le dieron uniformes y entrenaron una semana con Sergio Ramos.
“Cuando me dijeron que ya no iba a haber más futbol yo empecé a llorar por la noche porque lo iba a extrañar mucho. Mi sueño es poder volver a jugar”, expresó Merlin.
Sueños
“Yo quiero que mi hija ser feliz. Mi sueño es ver a mi hija jugando en un estadio grande al futbol”, explica el padre de Merlin.
“Los muchachos no tienen entrenador en la escuela ese es el problema. Pero Merlin juega en el parque con los otros niños. Ella les enseña lo que aprendió. Queremos tener la seguridad de que ella va a volver a jugar. Que va a cumplir el sueño de jugar en una selección de España o de cualquier parte del mundo”, explica la madre.
Una vida puede cambiar por completo luego de salir de Cuba. Incluso la de aquellos que vivieron la época de oro de los sanatorios para personas con VIH. Miguel Ángel Fraga, escritor cubano, contó su experiencia. Convirtió su diario de vida en el libro ‘Casa cercada’. La publicación se estrenó en la Feria del Libro de Madrid, según reseña Diario de Cuba.
“Cuando tomé conciencia que era un diario empecé a escribir más. Allí cuento mi vida en Cuba y mi llegada a Suecia donde empecé a ser tratado como persona. En Cuba me trataban como una cifra, algo insignificante. Al menos yo me sentía así. Todos los que tuvieran que ver con algún sanatorio era despreciado”, cuenta Fraga.
A pesar de todo, cuenta como positiva su experiencia en uno de los llamados sanatorios cubanos, donde se recluían los pacientes como VIH.
“Llegar al sanatorio era asumir que era homosexual. Y me liberé. Estar allí me liberó de la vergüenza del cuerpo. Estaban desnudo todos los días. También de los prejuicios, asumiendo mi homosexualidad y mi VIH”.
Señaló que desde que llegó y los seis años que vivió allí, lo trataron como homosexual.
“Cuando llegué me preguntaron que sí era homosexual. Eso porque había un área que era exclusiva para homosexuales y me ofrecieron ir hasta allá para estar en mi ambiente. Allí pasábamos los días aferrándonos de la alegría, el humor y el sexo. No dejábamos de tener sexo, ni de vivir nuestra sexualidad. Estábamos en una clínica para no trasmitir nuestra enfermedad, pero abundaban las relaciones”.
Aumento
Fraga cuenta que cuando se abrió el primer sanatorio en 1986 había 50 personas recluidas. Pero cuando él entró en 1992 en el sanatorio de Santiago de Las Vegas, en La Habana, conocido como Los Cocos, ya había 524 pacientes. Por eso se construyeron sanatorios en otras partes de la Isla. De esa forma los sanatorios limitaban la enfermedad, pero nunca la frenó.
“Los sanatorios era la muestra del socialismo que sacrifica a las minorías por el beneficio de las mayorías. Nosotros éramos la minoría, pero los soldados cubanos que pelearon en África que fueron los que introdujeron la enfermedad en Cuba, eran parte de la mayoría. Mantenían silencio porque decir que el ejército estaba plagado de VIH era asumir que estaba plagada de homosexualismo”.
Explicó además el escritor que como el VIH era una enfermedad de pánico internacional y en ese tiempo estaba el choque entre el imperialismo y el socialismo; Cuba tenía que destacar en esa área. Lo hacía a través de medicinas, comida.
“Comíamos como príncipes. Yo tenía miedo de salir porque era enfrentarse a la vida de nuevo. En medio del hambre, no había trabajo y éramos despreciados por los cubanos de fuera. Los pacientes, doctores, enfermeros y hasta obreros eran despreciados. Corría peligro afuera. La calle era horrible”.
Hasta que Fraga conoció un enfermo de VIH fuera de la Isla que lo ayudó a llegar a Suecia.
“Me dijo la vida está afuera. Y yo le hice caso. Cuando llegué a Suecia conocí el verdadero socialismo. Todos éramos tratados igual: como personas”.