El domingo por la mañana, varios vecinos de una playa en Oak Island, Carolina del Norte rodeaban asombrados una balsa que arrastró al mar hasta esas costas.
Dentro de la endeble embarcación se encontraban bolsa de galletas, latas, botellas plásticas y varios envoltorios que decían “Cuba” y “La Habana”, pero ningún rastro de sus ocupantes.
En el centro de la rustica embarcación había trozos de poliespuma y lo que parece ser la huella del sujetador de una vela y un timón improvisado.
Al parecer, estos balseros pudieron ser víctimas del feroz huracán Matthew que azotó recientemente las costas de Carolina del Norte y no es común en esa zona de los Estados Unidos la llegada de migrantes cubanos por vía marítima.

Stephen Conoway, residente de la zona, se mostraba asombrado ante el ingenio de los cubanos de como armaron la embarcación para realizar el peligroso viaje.
“Es asombroso como lograron colocar todo junto. Donde estarán los ocupantes de esta balsa”.
Hasta los momentos las autoridades no han reportado ningún hallazgo de cuerpos o sobrevivientes.
Con información de WTHR