El grupo de cubanos que permanecía en el faro American Shoal Light, cerca de los Cayos de la Florida, ya no podrán vivir en Estados Unidos. La corte de apelaciones falló en contra de la apelación presentada por el Movimiento Democracia para que se acogiera a los balseros en territorio del norte, según reseñó El Nuevo Herald.
La razón responde a la eliminación de la política ‘pies secos, pies mojados’ vigente por aquel entonces y que el ex presidente Barack Obama eliminó en enero pasado.
NOTA RELACIONADA: A pesar de estar en Australia, los “balseros del faro” sueñan con EE.UU.
Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia en Miami, describió la labor de los abogados defensores como “épica batalla legal”.
Los 24 balseros cubanos llegaron en mayo del año pasado al faro y allí se refugiaron. Sánchez declaró al diario digital:
“Aunque la decisión fue adversa, no podemos decir que perdimos el caso porque en realidad la mayor parte de estos jóvenes cubanos llegaron a un país de libertad“
Se trata de los 17 balseros reubicados en Australia como parte de un convenio firmado bajo la administración Obama y que el actual presidente Donald Trump tachó de “estúpido”, según la publicación del diario. Al resto de las personas las regresaron a Cuba porque los oficiales no encontraron “un temor creíble a ser perseguidos en la Isla”
“Debemos agradecer a las autoridades que se comprometieron a llevarlos a Guantánamo y no regresarlos a la dictadura de la cual escapaban”
El trabajo de la defensa
El faro, una estructura del siglo XIX de unos 30 pies de altura al sur de los cayos de la Florida, es territorio norteamericano. Ese fue el principal argumento de la defensa.
El grupo de abogados, encabezado por Ben Kuehne, intentó demostrar que la “Guardia Costera había procedido de acuerdo con sus manuales internos y no pidió ayuda ante un caso complejo como este”.
“Algún día Cuba será libre y los nombres de todos aquellos que han colaborado en darle libertad a los cubanos serán recordados cálidamente en el alma de nuestra nación”
Redacción Cubanos por el Mundo.