Un vertedero de desechos sólidos contamina la entrada del Hospital Clínico Quirúrgico Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso en Santiago de Cuba, donde la acumulación de basura genera un foco infeccioso de alta peligrosidad para la comunidad médica y los pacientes.
La información fue difundida por el comunicador Yosmany Mayeta Labrada, quien expuso el abandono institucional en esta zona crítica de la urbe oriental mediante reportes ciudadanos y testimonios de los afectados.
En cuanto al origen del problema, el foco de insalubridad se localiza específicamente en el área que ocupan los kioscos de venta de alimentos situados frente a la instalación sanitaria, lugar donde anteriormente existía un contenedor que la dictadura retiró sin ofrecer una alternativa de recolección.
Como consecuencia directa, esta negligencia de los sicarios del régimen ha transformado el espacio en un basurero improvisado, provocando que los desperdicios se desparramen por donde transitan diariamente mujeres embarazadas y personas en estado de gravedad.
Por otro lado, incompetentes inspectores de Higiene y Epidemiología visitan con regularidad los negocios gastronómicos cercanos para hostigar a los cuentapropistas, omitiendo deliberadamente la montaña de podredumbre que crece ante sus ojos en Santiago de Cuba.
Como de costumbre, la tiranía justifica esta acumulación de inmundicia bajo el pretexto de una supuesta carencia de combustible para los camiones recolectores, demostrando que la prioridad del castrismo no es la salud pública sino el control represivo.
De igual manera, trabajadores del centro hospitalario y dueños de locales vecinos consideran una falta de respeto la presencia de este foco contaminante, especialmente cuando la higiene debería ser la norma inquebrantable en un entorno destinado a salvar vidas.
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El deterioro ambiental en esta zona de Santiago de Cuba evidencia el colapso total de los servicios bajo el mando castrista, dejando a los ciudadanos vulnerables expuestos a epidemias mientras los esbirros solo se preocupan por la vigilancia de inocentes.
Lo peor de todo es que, mientras esto ocurre, la cúpula se sigue llenando la boca con su falso “amor al pueblo” y la mal llamada “potencia médica”.
Redacción de Cubanos por el Mundo