Una imprudencia al volante casi cobra la vida de un bebé de apenas 10 meses, quien salió despedido de una furgoneta que transitaba a gran velocidad en una calle de la ciudad de Changzhou, en China.
Los padres iban manejando el vehículo cuando al tomar una curva a gran velocidad la puerta trasera se abrió y el menor salió disparado terminando en el asfalto.
Lo curioso del caso es que los progenitores no se percataron de lo sucedido y siguieron su camino.
Una mujer que observó el hecho tomó al bebé y lo resguardó.
En el próximo semáforo los padres se dieron cuenta que el menor no estaba y se regresaron. La mujer que lo rescató se los entregó.
Se desconoce si el bebé sufrió heridas por el incidente que quedó grabado por una cámara de seguridad de la ciudad.
Redacción Cubanos por el Mundo