Un trágico evento oscureció la vida de Liudmila Rodríguez, una madre cubana que vivía junto a su hijo, Obed Cruz, en una residencia ubicada al sureste de Albuquerque, Nuevo México, cuando el pasado viernes encontró al joven tendido en un cuarto con un disparo que le cegó la vida de manera instantánea.
Según reseñan medios locales, el joven se encontraba jugando videojuegos por Internet con varios amigos, cuando este de pronto dejó de contestar. A sus compañeros le extraño el repentino silencio del cubano y decidieron alertar a la policía. Vecinos afirman que escucharon un disparo.
La madre, al ver el inusual movimiento policíaco, decidió entrar y se encontró con la horrible escena.
“Ahora me despierto todos los días sin mi hijo. No lo se, de verdad no lo se”.
Los oficiales que llegaron al sitio, expresaron que encontraron al joven tendido en el suelo. Eran alrededor de las 4.00 de la tarde.
“Yo hablaba con él, le decía que tenía que tener cuidado con las personas, que no abriera la puerta a nadie y la puerta estaba forzada”, afira la destrozada madre.

Ellos habían llegado a esa localidad hace cinco años provenientes de Cuba. Los vecinos describieron a Obed como un joven agradable y respetuoso, querido por todos.
“Por favor, si tienen alguna información contacten a la policía, porque yo no quiero que lo que me pasó a mi le pase a otra persona”.
Los oficiales informan que se desconoce el motivo del asesinato y quien lo cometió. Se encuentra desplegados por la zona para esclarecer el caso.
Su madre inició una campaña en la plataforma GoFundMe para enterrar a su pequeño en Cuba. Necesita la cantidad de 15 mil dólares.
Acá puedes hacer las donaciones.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Koat News