El boxeador cubano Enmanuel Reyes Pla arremetió contra el político español Pablo Iglesias debido a sus lamentables declaraciones justificando la precariedad extrema que atraviesa la isla bajo la tiranía castrista.
El propio deportista nacionalizado español, a través de su cuenta oficial de Instagram, fue contundente con sus palabras y manifestó su total repudio a la narrativa de aquel individuo, quien recientemente visitó la nación antillana para reunirse con los esbirros de la cúpula comunista.
El altercado surge tras la estancia de Iglesias en La Habana como integrante de la delegación internacional Nuestra América, grupo que busca lavar la imagen de la dictadura mientras el pueblo sufre apagones constantes, falta de agua y una hambruna generalizada que el boxeador cubano conoce por experiencia propia.
“Soy un emigrante de Cuba que ha llegado a este gran país con metas y sueños… España me abrió sus puertas, me hizo uno más y me ha dejado defender su bandera”, sostuvo Reyes Pla, destacando la enorme diferencia entre vivir en democracia y subsistir bajo el yugo de una tiranía empobrecedora.
El boxeador cubano desmonta el relato de Iglesias
En ese sentido, el deportista desmintió tajantemente las palabras de Iglesias, quien afirmó en la televisión pública que la situación económica no es tan grave como se proyecta internacionalmente, lo cual fue calificado por el boxeador cubano como una falta de respeto hacia quienes mueren por falta de medicinas.
“Por mis venas corre sangre cubana y me da pena ver cómo se sigue destruyendo un país tan hermoso… por un comunismo que, después de 67 años, su único logro es hundirlo en la miseria”, sentenció el atleta.

Asimismo, el boxeador cubano enfatizó que los defensores externos del castrismo hablan desde una posición de privilegio absoluto, ignorando deliberadamente que los ciudadanos carecen de servicios básicos elementales mientras los del poder viven con lujos prohibidos para el resto de los trabajadores que apenas logran comer.
Contraste entre el lujo de la cúpula y la miseria del pueblo
Por otro lado, el púgil señaló la hipocresía de quienes promueven ideologías de izquierda radical pero se niegan a experimentar la realidad del desabastecimiento, instando al líder de Podemos a abandonar sus comodidades en España para comprobar si su discurso se mantiene ante la falta de electricidad.
“Si tanto quieres el comunismo, pues quédate allí… como está el pueblo cubano, en las mismas condiciones, a ver si tu discurso será el mismo”, manifestó.
Advertencia del boxeador cubano sobre la expansión de ideologías totalitarias en España
Del mismo modo, el deportista advirtió a la sociedad española sobre el peligro de permitir que este tipo de pensamientos totalitarios se instalen en las instituciones democráticas, pues considera que la mentalidad de los líderes de izquierda busca replicar el fracaso económico y social que destruyó su tierra natal.
“No dejemos que este hermoso país, de cultura admirable y gente maravillosa, se contamine de este tipo de pensamientos comunistas. No lo permitamos”, exclamó el boxeador cubano, haciendo un llamado a la resistencia civil contra las agendas políticas que intentan blanquear los crímenes y la ineficiencia de los tiranos que controlan la isla actualmente.

Adicionalmente, el boxeador cubano recordó que muchos activistas extranjeros se dejan engañar por las puestas en escena organizadas por los esbirros locales, quienes ocultan el colapso de los hospitales y la represión violenta contra cualquier forma de protesta pacífica que demande libertad de expresión o alimentos.
“Da pena ver cómo algunos se dejan engañar por personas con la mente retorcida”, aseveró el boxeador cubano, refiriéndose a la desconexión total entre el relato ideológico de los visitantes y la cruda supervivencia diaria de quienes habitan un país que está sumido en la oscuridad informativa y energética.
La visita de la delegación encabezada por Jeremy Corbyn y Clara López ha sido vista como un acto de complicidad con la cúpula castrista, ignorando que el modelo que defienden solo ha producido un éxodo masivo de talentos y una infraestructura nacional que se cae a pedazos por la corrupción.