Multitudinarias manifestaciones en Brasil. Alrededor de tres millones de personas, según la Policía, se concentraron en las calles de diversas ciudades del país para pedir la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.
Los manifestantes le culpan de la recesión que atraviesa el país y de un escándalo de corrupción que envuelve también a su predecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, detenido a principios de mes por el caso Petrobras, dice, enojada, una brasileña.