El régimen sigue demostrando su disposición para burlarse del pueblo de La Habana al anunciar la construcción de un parque acuático en el Acuario Nacional de Cuba, mientras la población enfrenta una severa crisis de agua potable.
La creación de la empresa mixta Parque Acuático S.A., anunciada por la Cámara de Comercio de Cuba, ha sido percibida como una falta de respeto por parte de una dictadura que prioriza intereses turísticos sobre necesidades básicas de la ciudadanía.

La iniciativa, respaldada por la Ley 118 de Inversión Extranjera y el Decreto 325 del Consejo de Ministros, se desarrollará en colaboración con la empresa italiana Sabor Cubano SRL y la cubana Gamma, quienes diseñarán, construirán y gestionarán el parque.
Según Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el proyecto representa un espacio recreativo para la familia cubana y los turistas.
Sin embargo, estas declaraciones chocan con la cruda realidad de los más de 600,000 cubanos que actualmente carecen de acceso a agua potable.
La crisis hídrica afecta especialmente a provincias como Pinar del Río, Artemisa, Santiago de Cuba y Holguín, donde más de 30,000 clientes han reportado cortes prolongados de suministro.

En La Habana, una ciudad que debería ser prioridad para los servicios básicos, alrededor de 130,000 personas enfrentan la misma problemática.
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En este contexto, la inversión en un parque acuático resulta incomprensible y ofensiva para muchos ciudadanos, quienes ven en esta decisión un ejemplo más de la indiferencia del régimen ante las necesidades urgentes de la población.
Este no es el primer intento del castrismo de priorizar el turismo por encima de los derechos básicos y, seguramente, tampoco será el último.
Ahora, con Parque Acuático S.A., el régimen avanza en una dirección que deja en evidencia su intención de mantener el flujo de divisas extranjeras mientras desatiende la calidad de vida del pueblo, que es cada vez más azotado por la miseria.
Redacción de Cubanos por el Mundo