Robar azúcar en Cuba es casi un “deporte nacional”, sobre todo en los pueblos y bateyes que (todavía) sobreviven gracias a este sector.
Cuando hay molienda y cuando tienes un central en activo, de los tantos que desmanteló el castrismo, entonces la “zafra” beneficia a casi todos.
Lo mismo te robas el petróleo para cocinar en casa o para vendérselo a los choferes de almendrones, que el melao para criar a tus cerdos o las varillas de soldar.
Robar azúcar fue la solución que un grupo de doce personas encontró para subsistir en la Cuba de la “continuidad” y la “resistencia creativa”.
En el Complejo Agroindustrial Harlem, de Bahía Honda, provincia de Artemisa, dos custodios permitieron la entrada de sendos grupos para sustraer el dulce, tras aceptar una buena suma de dinero.
Voceros oficialistas la emprendieron con los custodios del ingenio, como se confirma en varias publicaciones en redes sociales.

El robo se produjo en los almacenes de producción de la empresa, según reseña una nota del oficialista Cubadebate, tomada del provinciano El Artemiseño.
La nota, fechada el 6 de julio de 2024, detalla que los dos custodios recibieron 10 000 CUP y luego 13 000 CUP para que un camión ZIL 130 se llevara una tonelada de azúcar.
Aclaración: el camión es de la misma empresa, lo cual confirma lo que decíamos en el segundo párrafo, que la “zafra” la hacen todos, incluyendo choferes, dirigentes y “malanga y el puesto e vianda”.
Tras conocerse los hechos (agrega la nota sin especificar que pudo ser algún chivato del poblado que los delató), el Ministerio del Interior detuvo a los 12 participantes.
“… a diez se le impuso por el Fiscal la medida cautelar de prisión provisional dada la lesividad social de estas conductas, siendo ocupada la suma de 30 890 CUP”, indica el informe.
Los custodios fueron imputados por el delito de cohecho por aceptar el soborno para que los demás entraran a robar. El resto de los ladrones se les acusó de Robo con Fuerza y Cohecho por el ofrecimiento del dinero.
La nota detalla que “concluida la investigación penal, el proceso fue puesto por la Fiscalía a disposición de la Sala de lo Penal del Tribunal Provincial de Artemisa”, quienes imputaron los delitos antes mencionados.
“Las sanciones solicitadas se encuentran en el rango de ocho a 18 años de privación de libertad y en el caso de los custodios, además, la sanción accesoria de prohibición del ejercicio del cargo u oficio en entidad económica estatal por igual término que la sanción principal”, indica el reporte.
La nota periodística es una “joyita” de la redacción revolucionaria, la mentira, la manipulación y la guataquería propia de los medios de desinformación masiva.
En un párrafo mencionan al “bloqueo” que ha sufrido el país y en particular el sector azucarero, víctima de la caída del campo socialista.
“El sector azucarero, ejemplo histórico de dignidad y principios en nuestro país, ha sufrido como ninguno los embates del bloqueo y los cambios ocurridos en la década del 90 del pasado siglo, con la desaparición del campo socialista, y aunque fue doloroso y necesario reducir el número de industrias, el país se esfuerza al máximo por mantener la producción de azúcar para la canasta básica y el consumo social.”
El informe cierra citando al dictador Fidel Trasto, que fue el responsable de la destrucción de centrales azucareros en todo el país, alma de muchísimos pueblos y bateyes.
Al Comediante en Jefe se le une con Martí, que nos enseño la importancia del “trabajo digno, honrado e ilustrado”.
“… y a Fidel con su alerta oportuna y actuar “[…] Cuando parece que no le queda nada a un revolucionario, siempre le ha de quedar un poco de vergüenza y se puede hacer mucho con ese poco de vergüenza”.
La nota periodística original lleva el título “Al descubierto amargos hechos en central azucarero” y la firma es de la “Fiscalía Provincial Artemisa”.
La foto de la nota es un primor: el central Harlem, antes Bahía Honda o “Central Gerardo”, con la consigna castrista de “Sí se puede”, un texto que hace muchísimo tiempo dejó de ser optimista.
Redacción Cubanos por el Mundo