
El secretario ejecutivo de la Pastoral Social Cáritas en Panamá, Víctor Luis Berríos, pidió al gobierno de Panamá priorizar la crisis migratoria de los cubanos en Centroamérica y tratarla como una tema humanitario.
Agregó que la inmigración ha sido constante en la frontera con Colombia a través de los años, pero ha sido la última ola migratoria de cubanos la que ha hecho que ahora se le preste atención a este fenómeno.
“Desde la pastoral Cáritas hemos estado involucrados desde que se dio inicio a esta ola de migración, que aunque algunos le dicen que es ilegal, nosotros lo vemos como unas personas con necesidades”, dijo el funcionario.
Expresó que un representante de la Pastoral, se trasladó a la selva del Darién para verificar la situación y ofrecer ayuda a los migrantes mediante donaciones.
Berríos dijo que en medio de la desesperación, estas personas se arriesgan a dejar sus países y aunque se le han cerrado los puntos de entrada, ellos buscan la manera de entrar, porque su sueño es llegar a los Estados Unidos.
“Es lógico que en su desesperación, si los gobiernos le cierran las entradas ellos van a buscar por dónde meterse porque están mentalizados en el norte y eso es lo que se está dando ahora”.
La propuesta de Berrios para que esta crisis se resuelva es tender un corredor humanitario, vía terrestre, para que estas personas puedan llegar a su destino.
Agregó que estas personas se consideran que están buscando un refugio temporal, porque no aspiran a quedarse en ninguno de los países de América Central.
Mientras esto acontece en la frontera con Colombia, las autoridades de Costa Rica devolvieron a Panamá un grupo de 15 cubanos, entre ellos, cinco niños.
En Paso Canoas todavía se mantienen varados varios cubanos.