El tema de Cuba centró la atención de la 15 Conferencia de la Asociación de Navieros del Caribe, clausurada este miércoles tras sesionar durante tres días en el Hotel Hilton de Cocoa Beach, Florida.

Representantes de empresas navieras, líneas de cruceros y funcionarios portuarios destinaron una parte importante del evento a analizar el impacto y posibilidades de la creciente incorporación de Cuba al comercio de la región.
Los viajes de cruceros a Cuba, que comenzaron el pasado mes de abril con el buque Adonia, de la empresa Carnival, podrían renovar el interés de los pasajerospor los viajes con destino al Caribe, dijo Fritz Pinnock, director ejecutivo del Instituto Marítimo del Caribe.
«La entrada de Cuba en el juego es positiva para nosotros”, dijo Pinnock said. «Es un cambio de paradigma”, subrayó.

Sin embargo, a pesar de las expectativas creadas, los viajes de cruceros a Cuba desde Estados Unidos todavía tienen demasiadas limitaciones para los viajeros, opinaron expertos asistentes a la conferencia.
John Murray, director de Puerto Cañaveral, dijo que esa instalación todavía no ha conversado sobre tema con ninguna de las empresas de cruceros que utilizan sus servicios.
«Es un poco temprano para eso”, afirmó.
Menos optimismo demostró Dimitri Cloose, de la administración de Comercio y Mercadeo de la Autoridad Portuaria de Curazao, quien recordó que los cruceros a Cuba desde Estados Unidos están restringidos a “intercambios culturales”, y no al tradicional turismo de cruceros.
Cloose recordó que los viajes a Cuba en el Adonia cuestan dos o tres veces más de lo que valen un viaje semejante de siete días al Caribe. Añadió que Cuba no tiene todavía las capacidades para recibir grandes embarcaciones de cruceros, no ha desarrollado un buen programa turístico en otros puertos y enfrenta la oposición política que estos viajes generan dentro y fuera de la isla.