Sale a la luz un video en el que se puede ver cómo una anciana comunista y “chivata” del comité delata a un director de cine brasileño que se encontraba filmando un audiovisual de la precaria vivienda en la que vive la familia cubana.
Realizar cualquier tipo de producción en Cuba no es nada fácil, por el contrario es harto difícil y cuesta arriba, sobre todo cuando esta no coincide con las ideas del totalitarismo cubano que ya se acerca a sus seis décadas.
En esta oportunidad, un director brasileño se propuso filmar las condiciones de vida de una familia cubana, con la idea de presentar cómo en pleno siglo XXI la pasan muchos pobladores cubanos y de alguna forma denunciar las precarias situaciones que padecen los cubanos a diario y que a la larga los impulsan a huir del país.
Sin embargo, no todo el pueblo cubano logra aceptar el planteamiento. Actualmente, muchos cubanos conforman los Comités de Defensa Revolucionarios (CDR) constituidos por personas que se encargan de llevar el mensaje a las autoridades castristas con el fin de interponerse para que la meta sea consolidada, son los llamados “chivatos” también conocidos como “sapos”.
Estos grupos fueron creados en la década del sesenta en La Habana, con el papel de desempeñar tareas de vigilancia colectiva. Fue una de las tantas maneras que consiguió consolidar el castrismo, para mantenerse en el poder.
En el video se puede observar como dentro de estos grupos no hay diferencia de edades, se trata de una cubana de la tercera edad, que muy posiblemente ha padecido las nefastas consecuencias del régimen castrista impuesto en la isla caribeña y por el cual muchos de sus pobladores huyen de su país, incluso exponiendo sus propias vidas.
No obstante, por otra parte se puede evidenciar las serias limitaciones que cercenan el desarrollo de la cultura en Cuba, donde cualquier filmación o producción de cualquier índole debe corresponderse con los intereses de la dictadura castrista, ante la situación cabe preguntarse ¿puede haber desarrollo cultural sin libertad? Juzgue usted.
Redacción CPEM