
La selva del Darién es uno de los tantos peligros que deben atravesar los cubanos para alcanzar sus sueños de libertad. La espesa jungla divide Colombia de Panamá y en ella se encuentra una zona conocida como la “Loma de la Muerte“, una montaña que le hace honor a su nombre, pues en ella se encontraron varios cadáveres en personas en los últimos días.
“Franquear la Loma de la Muerte es tan duro que ni los coyotes (traficantes de personas) la suben. Son 12 horas cuesta arriba, sin descanso para llegar a la cima”, dice Claudia, una migrante cubana.
“Yo sentí que no podía más, que me iba a morir, pero el recuerdo de mi hija me dio fuerzas. Para trepar, una se agarra de peñas y bejucos, no hay descansos, hay que caminar o gatear hasta el final. Más de una vez pensé sentarme, pero sabía que si lo hacía, no me pararía de nuevo”, relata.
“Las últimas dos horas son aterradoras, perdí la cuenta de las tumbas. Unas son solo piedras amontonadas, otras tiene una cruz y algunas las marca un pasaporte. Pero lo más duro, lo que no se borra de la mente, son los cadáveres. Unos son solo huesos, otros se descomponen. Tendré pesadillas el resto de mi vida con eso”, añade.
En tal sentido, las autoridades colombianas confirmaron que recibieron información al respecto y al parecer se destinará una investigación
“Por ese motivo, se creó un grupo interinstitucional para viajar al terreno y verificar la información. Esto ante todo es una cuestión humanitaria”, dijo un funcionario de la fiscalía colombiana.
Añadió que en este momento “es prioridad de la Fiscalía” desarticular las bandas de traficantes de personas que actúan en la zona.
“Se desplegó personal en todos los pasos fronterizos. Además, se investiga a funcionarios de la Policía y de Migración Colombia, ante las denuncias hechas por los emigrantes irregulares”, aseguró.
Con información de Diario de Cuba