Recuerdo la historia que me hizo un amigo acerca de una hermana suya, fidelista a rabiar, que, cuando le permitieron volver a escribir cartas a su tío, un médico retirado radicado en Miami, trataba infructuosamente de convencerlo de que volviera a Cuba, a pasar sus últimos años, contándole de “lo bien cuidados que estaban los viejitos en Cuba y como practicaban ejercicios en los parques”.
Pero de todos los pensionados, hay un 3 %, o sea, 60 553 pensionados, todos ex miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del interior o funcionarios del Partido Comunista, cuyas pensiones sobrepasan los 20 dólares mensuales. No será mucho, pensarán algunos, pero es bastante más de lo que gana mensualmente la mayoría de los cubanos que trabajan para el Estado.