Un ciudadano de Miami fue hallado culpable por su participación en una organización criminal dedicada al tráfico de inmigrantes cubanos, a quienes sometía a secuestros, simulacros de ejecución y torturas con el fin de extorsionar a sus familias.
Víctor Rafael Arcia Albeja, de 32 años, fue condenado por un jurado federal en el Distrito Sur de Florida. Según determinaron las autoridades, Arcia Albeja era pieza clave de una banda que operaba con total desprecio por la vida humana, utilizando métodos de terror para garantizar el pago de deudas de contrabando.
Otros cinco hombres identificados como Osmel Benítez, de 40 años, de Miami; Víctor Manuel Pérez Cárdenas, de 40, de Tampa; Jhonny Walther Izaguirre López, de 46, de Baton Rouge, Luisiana; Yoelys Prada Ramos, de 45, también de Baton Rouge; y José Ángel Marrero Rodríguez, de 52, de Houston (Texas) se habían declarado culpables previamente.
“Esto no fue un simple cruce de fronteras. Fue una operación de secuestro y tortura”, declaró el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones. “Estos individuos trajeron a migrantes vulnerables a nuestro país y los trataron como mercancía, encerrándolos, golpeándolos con machetes y apuntándoles con armas a la cabeza para sacar dinero. En el sur de Florida, este tipo de violencia se enfrenta con todo el peso de la ley federal”.

De acuerdo con las pruebas presentadas durante el juicio, la red criminal organizó al menos dos viajes en barco en marzo y mayo de 2024, transportando a ciudadanos cubanos desde Cayo Coco, en Cuba, hasta Cayo Largo, en Florida. Desde allí, los migrantes eran trasladados a una casa de seguridad en Miami Gardens, donde se les exigía el pago de 15,000 dólares por persona para ser liberados.
Para doblegar la voluntad de las víctimas y acelerar los pagos, los secuestradores recurrían a la violencia física y psicológica. En un caso documentado, los traficantes mostraron a un grupo de migrantes un video en el que se veía a un hombre ser golpeado con un machete y luego asesinado a tiros, advirtiéndoles que ese sería su destino si no cooperaban.
La situación se tornó aún más macabra el 18 de mayo de 2024, cuando tras el intento de fuga de algunos migrantes, el grupo fue trasladado a un terreno baldío en el noroeste del condado de Miami-Dade, utilizado habitualmente para peleas de gallos. Allí, los criminales grabaron simulacros de violencia extrema para enviarlos a los familiares de las víctimas.
Entre los testimonios más estremecedores, una de las sobrevivientes relató cómo uno de los acusados la puso en una videollamada con su madre, le colocó una pistola en la sien y le dijo: “Si no pagas, aquí te mando la cabeza de tu hija”. En otra ocasión, Arcia Albeja y su cómplice Osmel Benítez obligaron a una mujer a participar en un simulacro de ahorcamiento mientras era golpeada con un machete.
Cuando las familias no lograron reunir el dinero, los traficantes intentaron trasladar a los migrantes por la fuerza hacia Luisiana para someterlos a trabajos forzados y saldar así la deuda. El plan fue frustrado el 20 de mayo de 2024, cuando las autoridades detuvieron a uno de los miembros de la banda en la autopista de peaje de Florida, en el condado de Sumter, logrando el rescate de las víctimas.
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Redacción Cubanos por el Mundo