Gustavo Falcón, conocido por ser unos de los llamados “Cowboys Cocaine ” (vaqueros de la cocaína) de Miami, se declaró culpable este jueves, luego de haber huido de la justicia por 26 años, según informa la agencia EFE.
A Falcón se le encontró culpable de “conspiración de cocaína para su distribución”.
El cubano podría enfrentar hasta 20 años de cárcel, aunque esta podría verse reducida tras el acuerdo de culpabilidad alcanzado con la Fiscalía del estado. Su condena será dictada el próximo mes de abril.

Falcón, de 56 años, se había declarado en junio de 2017 no culpable de los cargos presentados en su contra en 1991 por delitos ligados a importantes operaciones de tráfico de cocaína en esa década.
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Gustavo Falcón desapareció después de ser acusado junto con su hermano, Augusto “Willie” Falcón, y Salvador “Sal” Magluta, también de origen cubano, y era el único de los “cowboys de la cocaína” que no había caído en manos de la justicia.
Riqueza criminal
Los hermanos Falcón y Magluta operaron una de las mayores redes de narcotráfico en Estados Unidos, que llegó a ganar unos 2.000 millones de dólares con la venta de al menos 75 toneladas de cocaína en este país entre 1978 y 1991.
El hermano menor de Augusto Falcón fue arrestado por la Policía cerca de la ciudad de Orlando, donde vivía con su esposa bajo un nombre falso.
Magluta y “Willie” Falcón fueron absueltos en 1996 en un primer juicio, en el que compraron a testigos y al menos a un jurado, según descubrieron poco después agentes del FBI.
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Posteriormente, “Willie” Falcón llegó a un acuerdo con la Fiscalía y fue sentenciado a 20 años de cárcel, mientras que Magluta recibió una condena de 205 años de cárcel, que fue posteriormente reducida a 195 años.
“Willie” Falcón quedó en libertad en junio pasado y en estos momentos mantiene una batalla legal con las autoridades para evitar su deportación a su país de origen, Cuba, ya que no es ciudadano estadounidense, apuntó el rotativo.
Redacción Cubanos por el Mundo