El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas analiza hoy la situación en Somalia y Burundi, países africanos afectados por crisis políticas y enfrentamientos, señaló Prensa Latina.
Bajo la presidencia mensual de Reino Unido, el órgano de 15 miembros recibe un informe del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre Somalia, nación del Cuerno de África sumida en más de dos décadas de conflicto interno y víctima en los últimos años del terrorismo, en particular del desatado por la milicia Al Shabaab.
Según el reporte, existen notables avances en el terreno en materia de reconstrucción de la sociedad, lo cual se aprecia “en el comienzo de un resurgir de la vida económica y social en la capital Mogadiscio”.
Respecto a la seguridad, el Secretario General también reconoce progresos, atribuidos al accionar conjunto del ejército somalí y la Misión de la Unión Africana (Amisom), “que ha permitido al Gobierno ganar espacios para ejercer su autoridad”.
Sin embargo, advierte de las amenazas imperantes, ilustradas con recientes ataques letales de Al Shabaab, como los perpetrados el 26 de junio en el poblado de Lego y el bombazo suicida contra el Jazeera Palace Hotel, un mes después en Mogadiscio.
El Consejo evalúa además la situación en Burundi, donde la violencia golpea fundamentalmente a la capital Bujumbura.
Hace apenas tres días, el secretario general de la ONU expresó preocupación por la escalada de enfrentamientos en el pequeño país sin costas de África oriental, en un mensaje emitido en el contexto del hallazgo de cadáveres en barrios capitalinos.
Burundi sufre una crisis política desde abril pasado, cuando se conoció la intención del presidente Pierre Nkurunziza de aspirar a un nuevo mandato, el cual consiguió en medio del rechazo de opositores.