
Corea del Sur ha advertido este lunes que Corea del Norte se enfrentará a costes implacables por cualquier provocación, tras descubrir que el Norte estaba detrás de la reciente explosión de una mina en la Zona Desmilitarizada (DMZ, según sus siglas en inglés).
“Como se ha advertido previamente en muchas ocasiones, nuestro Ejército hará que Corea del Norte pague un castigo despiadado equiparable a sus provocaciones”, advirtió el Estado Mayor Conjunto (JCS) al país comunista.
El JCS dijo que el Ejército surcoreano ha instado severamente al Norte a disculparse y escarmentar a los responsables de la explosión de la mina.
La explosión tuvo lugar en la mañana del 4 de agosto, en la región sureña de la DMZ, cerca de la ciudad de Paju, en la provincia de Gyeonggi, cuando ocho soldados del Ejército llevaban a cabo una misión regular de reconocimiento. La explosión causó la amputación de las piernas de dos sargentos segundos que realizaban la misión.
Una investigación surcoreana encontró que tres minas norcoreanas con carcasas de madera fueron la causa de la detonación, una provocación destinada a detener el ejercicio conjunto anual entre Seúl y Washington de la próxima semana, el Ulchi Freedom Guardian.
Según el Ejército surcoreano, se cree que, a fines del mes pasado, unos soldados norcoreanos cruzaron la Línea de Demarcación Militar para dejar las minas alrededor de la puerta que dirije hacia la DMZ, vigilada por el Ejército surcoreano.
El JCS dijo que dicha provocación es una clara violación del acuerdo de armisticio y los acuerdos de no agresión firmados entre las dos Coreas, y lo calificó como un “comportamiento ruin” que es impensable para un Ejército normal.
paola@yna.co.kr