Así lo asegura un reciente reportaje de la agencia Reuters, en el que informan que pese a que podría parecer improbable la permeabilidad de las criptomonedas en un país en el que el acceso a Internet es restringido, los tokens digitales se abren camino.
El reportaje recoge la experiencia de Jason Sánchez, un cubano de 35 años, quien gracias al comercio de criptomonedas pudo comenzar a adquirir repuestos para su taller de reparación de teléfonos celulares en La Habana.
El acceso a las criptomonedas, podría venir de la mano luego del incremento de Internet móvil, logrando así superar ciertos obstáculos que restringen a los cubanos acceder a los dólares, debido a las sanciones económicas de Estados Unidos.
Debido al embargo, los cubanos no cuentan con sistemas de pagos internacionales convencionales y mercados financieros, lo que a su vez se traduce en incapacidad para contar con una tarjeta de crédito o débito para uso internacional en la Isla.
Es así, como entonces se repiten historias como la de Sánchez, quien adquiere estas criptomonedas, descentralizadas y anónimas en su mayoría para comprar en línea, invertir e incluso comerciar.
“Esto realmente nos está abriendo nuevas puertas”, dijo Sánchez, quien usa Bitcoin, la criptomoneda más conocida, para comprar piezas no disponibles nuevas en Cuba en una tienda china en línea, reporta Reuters.
Incluso existe un canal de Telegram, nombrado ‘CubaCripto’, fundado por Alex Sobrino, en el que los cubanos debaten sobre las criptomonedas. Refirió que al menos 10 mil cubanos estarían usándolas.
“Estamos usando criptomonedas para recargar nuestros teléfonos celulares, para hacer compras en línea, e incluso hay personas que reservan habitaciones de hotel con eso”, dijo el hombre de 33 años, que intercambia criptomonedas como una actividad paralela al negocio de panadería de su familia, aporta la agencia.
Aunque no es realista pensar en que las criptomonedas se convertirán en la forma de pago principal, es una alternativa para un segmento considerable de la población. Y aun este sector no está normado en la Isla.
Sin duda, es poco probable que las monedas digitales se conviertan en un método de pago principal para los 11,2 millones de habitantes de la isla caribeña en el corto plazo.
De momento, hasta las regiones orientales de Cuba se suman a la movida de las criptomonedas. “Espero que en el futuro la criptomoneda sea parte del curso para todos los cubanos”, dijo Ruslan Concepción, de 27 años, que vive en la tranquila ciudad oriental de Las Tunas e invierte en criptomonedas para obtener ingresos adicionales
Fusyona, que se autodenomina el primer intercambio criptográfico de Cuba, utiliza la moneda fuerte de las personas en el extranjero que desean enviar remesas a Cuba para invertir en cualquiera de las nueve principales criptomonedas a través de un intercambio más grande.
Luego usa los pesos de los cubanos que desean invertir al menos el equivalente de $ 150 en criptografía para pagar las remesas. El sitio web, que cobra una tarifa de hasta el 10 por ciento, tiene unos 1.300 usuarios hasta la fecha.
“Para los extranjeros, las criptomonedas son solo otra opción”, dijo el fundador Adrian C. Leon, un informático cubano de 31 años con sede en Río de Janeiro.
“Pero para los cubanos es una necesidad y puede ser una solución para su exclusión de la comunidad financiera global”.
Redacción Cubanos por el Mundo