La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y su dura posición anti migratoria ha generado tensión en el mundo. Pero la crisis migratoria que se desarrolla en Centroamérica con el desplazamiento masivo de cubanos fue heredada. No es producto de sus políticas, sino una reacción en medio de la incertidumbre que se las encontró difícil desde que el pasado 12 de enero, Barack Obama decidiera eliminar la política de pies secos/pies mojados.
En Nuevo Laredo, Tamaulipas se vive un nuevo episodio de la crisis migratoria recrudecida desde inicios de 2015 cuando ante la incertidumbre ante la cercanía entre Estados Unidos y Cuba y la posibilidad de que se suspendieran los beneficios migratorios para los cubanos, forzó la salida de miles y miles de cubanos que han abarrotado las fronteras en diferentes países de Centroamérica.
Cerca de 500 cubanos consiguieron en Nuevo Laredo, las puertas cerradas y hacia atrás no han querido mirar. Una migrante cubana ha confesado a Excelsior que la desesperanza ha embargado a los isleños, tras semanas a la espera de una decisión.
“Ya llevo un mes de estar aquí y me siento como todos los cubanos, un poco frustrado […] Sabemos que La Casa Blanca sabe de nuestra situación, de la gente que está en Tapachula, de los que están en Panamá, Costa Rica”
Más de 30 días con interrogantes y aún el contestatario gobierno de Donald Trump no se ha pronunciado formalmente, se trata solo de especulaciones, rumores, luces de esperanza y nada en concreto. Otra migrante cubana ha confesado permanecer en la frontera con la esperanza de poder pasar, de cumplir su sueño americano. “Nosotros estamos aquí, con el deseo todavía con la espera de esa respuesta, con la esperanza de que podamos pasar, ese es el deseo de todos”
En México recibieron un salvoconducto que ha permitido su momentánea permanencia pero ya este se ha vencido y solamente tendrán 4 5 días de prórroga según han manifestado las propias autoridades migratorias de ese país. El mayor temor de todos, es que termine concretándose su deportación, por las represalias que podrían sufrir de volver a la isla.
Prisionero en EEUU antes que volver a Cuba
“Tenemos muchos compañeros ya deportados que han ido a Cuba, perdimos la comunicación; sabemos lo que les pasó, las familias los han buscado pero las autoridades de Cuba no dan información” confiesa.
Un gran grupo de cubanos coincide en preferir estar encarcelados en Estados Unidos que ser deportados a Cuba, a donde no quieren regresar, no mientras siga la dictadura.
Pero de todos los países enfrentados, México ha sido una dura travesía signada por la extorsión y el secuestro de migrantes cubanos que se han encontrado de frente ante bandas delictivas dedicadas al tráfico de personas. “La Bestia” es ese primer obstáculo con el que se tropiezan quienes buscan pisar suelo americano y cumplir su sueño. Esperan conseguir un puesto en su “lomo” y poder cruzar del sur al norte del país.
Dejan atrás todo para encarar un nuevo miedo, ir sobre “La Bestia” de donde podrían caer abruptamente y terminar mutilados o terminar siendo víctima de la delincuencia, en un territorio azotado por narcotraficantes y bandas armadas.
Todo sea por el “sueño americano”
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Excelsior