
Cuba manifestó a Estados Unidos que no podrán relaciones migratorias normales entre los dos países mientras no elimine la política de “pies secos-pies mojados”, la Ley de Ajuste Cubano y el programa de visas para personal médico de la isla, normas a las que culpa de estimular la emigración irregular.
Asimismo la delegación encabezada por Josefina Vidal directora general de estados Unidos de la Cancillería cubana, expusó a la representación estadounidense liderada por el subsecretario adjunto del Departamento de Estado John Creamer durante la tercera ronda de conversaciones migratorias celebrada este jueves en La Habana.
La representación cubana expresó una “profunda preocupación” por la persistencia de la política de los famosos “pies secos-pies mojados” y la Ley de Ajuste Cubano, que conceden a los ciudadanos cubanos un trato migratorio “preferencial y único” de su tipo en el mundo.
Asimismo explicaron que esas políticas admiten automáticamente en el territorio de los Estados Unidos a aquellos cubanos que llegan de manera “irregular y sin importar las vías y medios que emplean”, violan “la letra y el espíritu” de los Acuerdos Migratorios en vigor, mediante los cuales ambos gobiernos se comprometieron a garantizar una emigración “legal, segura y ordenada”.
La Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966, y la política de “pies secos/pies mojados” privilegian a los cubanos que logran tocar territorio estadounidense, que pueden solicitar la residencia permanente un año después; mientras que los interceptados en el mar son devueltos a la isla.