Autoridades policiales de Guyana ejecutaron el arresto de un cubano luego de que este simulara su propio secuestro para obtener dinero de su progenitor.
El suceso, que salió a la luz gracias a la prensa local, causó una intensa movilización de los cuerpos de seguridad en Georgetown y concluyó con la captura de cuatro individuos involucrados en una trama diseñada para extorsionar a un residente en Estados Unidos.
El origen del engaño y la alerta familiar
El protagonista del incidente fue identificado como Iván Ravelo Martínez, un hombre de 29 años. Según los reportes oficiales, el cubano orquestó una puesta en escena con el objetivo de exigir 1.500 dólares estadounidenses a su padre, Iván Ravelo Ruiz.
Para dar veracidad a su engaño, el joven envió a su padre una fotografía impactante donde aparecía con un arma de fuego introducida en la boca, mientras se encontraba en el interior de un vehículo. Ante la gravedad de la imagen, los familiares alertaron inmediatamente a las fuerzas del orden en la capital guyanesa, iniciando una exhaustiva investigación.

La reconstrucción de los hechos mediante vigilancia
La policía de Guyana empleó herramientas tecnológicas de vigilancia para desmantelar la farsa. A través de la revisión minuciosa de grabaciones de cámaras de seguridad, los agentes reconstruyeron los movimientos de los involucrados.
Las imágenes permitieron ubicar a Ravelo Martínez en un hotel situado en North Road, Georgetown, durante la mañana del miércoles. A las 9:10 a.m., un automóvil Toyota Axio de color blanco arribó al lugar. El conductor fue identificado como Shamar King, un agente policial destacado en Grove, East Bank Demerara, quien estaba acompañado por Daikol Manuel Tartabull Rodríguez, otro ciudadano cubano.
Cinco minutos después de su llegada, el trío abandonó el hotel y emprendió un recorrido por diversos sectores de la ciudad, trasladándose finalmente hacia el área de East Bank Demerara. El seguimiento policial culminó en la localidad de Grove, específicamente frente a la residencia de Shamar King. Allí, los efectivos policiales lograron localizar a cuatro personas, entre ellas el cubano implicado en el montaje.
Durante la inspección de un vehículo, los investigadores hallaron una pistola de aire comprimido, modelo Astra Glock 17 de color negro, la cual coincidía exactamente con el arma exhibida en la fotografía enviada al padre del detenido.
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Confesiones y declaraciones de los detenidos
Al momento de ser interrogado por los agentes, el cubano, principal implicado en este crimen, admitió que el arma era de su propiedad y confesó haber solicitado a Daikol que la colocara en su boca para capturar la imagen incriminatoria.
Por su parte, Shamar King argumentó ante los investigadores que su participación se limitó a un servicio de transporte. El agente policial declaró que fue contratado por Daikol para trasladar a las personas hacia Georgetown bajo el pretexto de una supuesta deuda económica que el cubano Iván Ravelo debía saldar.
King sostuvo que, horas más tarde, recibió una llamada para organizar una salida recreativa, por lo cual contactó a Travis Fletcher para realizar un nuevo desplazamiento. Esta segunda movilización fue interrumpida por la intervención policial, que evitó que el grupo continuara con sus planes.
Actualmente, los cuatro implicados permanecen bajo custodia policial mientras el caso sigue en curso. Los investigadores incautaron diversos teléfonos celulares y los vehículos utilizados durante la jornada con el fin de fortalecer el expediente judicial.
Este episodio subraya la capacidad de respuesta de las autoridades locales ante denuncias de secuestro, incluso cuando el evento resulta ser una invención. Para el cubano protagonista de estos hechos, la situación legal se complica tras revelarse la planificación detrás del falso rapto.