En entrevista con América Tevé, el cubano Santhy Naranjo, denunció haber sido maltratado por las autoridades norteamericanas tras su deportación el pasado 4 de enero.
Había logrado llegar a EEUU tras atravesar por Laredo, viviendo el difícil recorrido fronterizo.
Según testificó, el 4 de enero abordó un vuelo pensando que lo trasladarían a Miami y resultó ser directo a La Habana.
En entrevista telefónica desde Ciego de Ávila, reconoce que aunque él estaba decidido a volver, no era el caso de otro de los cubanos a bordo, que tenía disposición de apelar.
“Íbamos un muchacho de Camagüey, otra muchacha, un chico de La Habana y yo. El caso del joven de La Habana todavía no había terminado.
Cuando se enteró de que el vuelo era directo a la Isla, les dijo a los oficiales que no ir a Cuba porque todavía estaba apelando”.
Agrega que él decidió explicarles a los oficiales que el grupo quería regresar “pero que no era el mismo caso que el de este chico”.
Luego de la reacción, comenta que los agentes comenzaron a maltratarlos. Describe que le dieron un “estrellón” contra el piso, a pesar de que si quería irse pero no a la fuerza.
“Uno de los oficiales me puso las esposas en el piso y me dejó tirado ahí unos minutos”, explica.
“Muy fuerte”
Detalla que en todo momento se mostró dispuesto a cooperar pero no como se pretendía “a la fuerza ni a base de golpes” y que defendería a su amigo. Otro agente, detalla, al ver su actitud, decidió quitarle las esposas.
Lo que vivió para poder llegar a Estados Unidos, lo marcó. “Me costó mucho dinero y sacrificio. Tengo amigos que llevan un año allí y es muy fuerte porque no es lo que nos habían dicho. Todo es mentira”, avisó.
Redacción Cubanos por el Mundo