Un residente cubano en Guyana, identificado como Yoilan Guindo Mestre, de 49 años, fue víctima de un brutal asalto con arma blanca en la ciudad de Georgetown durante las primeras horas de la madrugada del pasado miércoles, cuando una banda integrada por seis individuos lo atacó sorpresivamente para despojarlo de su vehículo eléctrico en pleno espacio público.
Un profundo corte en el costado izquierdo del abdomen dejó tendido sobre el pavimento al transeúnte, quien intentó oponer resistencia física para evitar el atraco de su medio de transporte particular, un bien valorado en aproximadamente 80.000 dólares.
Según reportó la prensa local, la agresión armada se desencadenó de forma repentina en el preciso instante en que la víctima desplazaba a pie el ligero vehículo y fue rodeada por el grupo de desconocidos, momento en el que uno de los asaltantes desenfundó un cuchillo y arremetió de manera directa contra la zona abdominal para neutralizar cualquier intento de defensa.
Tras concretar el ataque físico y tomar posesión de la propiedad ajena, la pandilla se dio a la fuga a toda prisa con rumbo desconocido, dejando a la víctima desangrándose en la vía pública.
Auxilio inmediato y traslado al centro asistencial
La oportuna reacción del ciudadano de origen cubano, quien logró mantener el conocimiento el tiempo suficiente para manipular su teléfono celular y emitir una alerta desesperada, resultó fundamental para salvar su vida. En respuesta a la llamada de auxilio, un amigo personal acudió rápidamente al lugar del suceso y se encargó del traslado de emergencia de Mestre hacia el Hospital Público de Alberttown, lugar donde las autoridades sanitarias reportaron de inmediato la gravedad del incidente a la policía local.
Posteriormente, debido a la delicada naturaleza de la herida punzocortante, el cubano debió ser transferido en ambulancia hacia un centro médico especializado. En la actualidad, el paciente permanece ingresado en la unidad de atención médica del Hospital Público de Georgetown, donde recibe cuidados intensivos y evoluciona favorablemente bajo la constante vigilancia del equipo médico de turno.
Investigaciones policiales en el sector de Queenstown
Paralelamente, los investigadores de las fuerzas de seguridad han desplegado un operativo especial de búsqueda y recopilación de testimonios en las inmediaciones de la calle Laluni, dentro del céntrico sector de Queenstown, zona donde está fijado el domicilio del ciudadano cubano.
La división policial a cargo del caso centra sus esfuerzos en reconstruir la trayectoria de escape utilizada por los delincuentes, analizar las cámaras de vigilancia del perímetro e identificar el paradero de los seis sospechosos para lograr su pronta captura y recuperar el vehículo sustraído. La investigación continúa en pleno desarrollo sin descartar ninguna hipótesis sobre la identidad de los agresores.
Otros cubanos víctimas de ataques en Guyana
Lamentablemente, el caso de este cubano es solo uno de los tantos que han sufrido habitantes de la mayor de las Antillas de ese país en los últimos tiempos. Uno de ellos ocurrió en diciembre del año pasado, cuando la vida de Ariel Betancourt Ramírez, de 48 años, terminó de forma violenta en una calle de Georgetown, donde fue apuñalado mortalmente durante un asalto perpetrado a plena luz del día.
Las pesquisas en aquel momento apuntaron a dos individuos de ascendencia africana que se movilizaban en bicicleta, quienes interceptaron a la víctima, lo agredieron fatalmente y posteriormente huyeron en dirección oeste, no sin antes deshacerse del cuchillo homicida arrojándolo a un desagüe cercano.
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El móvil del crimen fue el robo, ya que según sus familiares, el hombre portaba una cadena de oro que no fue hallada en la escena, un detalle que reforzó la hipótesis de un ataque premeditado para despojarlo de sus pertenencias.
Un amigo cercano, identificado como Juan Díaz, relató la trágica rutina rota a los medios citados, ya que el cubano se encontraba a solo dos cuadras de su apartamento para reunirse con su cónyuge, quien trabajaba en una fábrica de la zona, una costumbre diaria para él.