Tres cubanos fueron arrestados por las autoridades de Florida tras ser identificados como los responsables de una sofisticada ola de robos comerciales a gran escala en los condados de Miami-Dade y Broward.
Según reportó Local 10, la detención de los implicados ocurrió el pasado 31 de agosto, marcando el cierre de una exhaustiva investigación policjoial conjunta que sacó a la luz una estructura criminal especializada en saquear almacenes y tiendas de tecnología.
Operativo policial y persecución violenta
El arresto de este grupo de cubanos se desencadenó tras una intensa vigilancia en una zona industrial. Las agencias del orden identificaron en los informes oficiales a los sospechosos como Reinier Bustillo Gómez, de 43 años; José Solano Montelier, de 37; y Yoandrys Cue, de 41.
Al percatarse de la presencia de las patrullas policiales, los tres hombres intentaron escapar violentamente. En la huida, Bustillo Gómez presuntamente embistió a un sargento con una minivan Dodge Caravan negra y atrapó el pie del oficial debajo del neumático delantero.
Por su parte, Solano Montelier empujó a otro agente antes de ser interceptado a pocos metros, mientras que Cue arrojó sus guantes y pasamontañas para ocultarse detrás de un vehículo cercano antes de ser atrapado.
Tecnología de bloqueo y herramientas de atraco
Dentro de los vehículos incautados al grupo de cubanos, los agentes hallaron un arsenal de herramientas para atracar locales comerciales, incluyendo palancas metálicas, pasamontañas, guantes y grandes contenedores de basura. Además, entre los asientos descubrieron un sofisticado inhibidor de señal electrónica.
Este dispositivo resulta clave en las investigaciones, ya que las autoridades señalan que este tipo de tecnología se utiliza para interferir las comunicaciones inalámbricas, bloquear sistemas celulares de alarma de respaldo, desactivar rastreadores GPS y perturbar las frecuencias de radio empleadas por las fuerzas policiales.
El millonario robo de celulares en Doral
Las evidencias obtenidas vinculan directamente a los detenidos con un lucrativo robo registrado el pasado 11 de agosto en las instalaciones de Universal Freight Logistics, en Doral. En aquella ocasión, los delincuentes irrumpieron pasadas las ocho de la noche mediante el uso de una palanca para forzar la puerta de entrada.
Las cámaras de seguridad captaron a tres individuos encapuchados que desviaron los lentes de vigilancia y cargaron rápidamente contenedores de reciclaje con más de 200,000 dólares en teléfonos inteligentes de las marcas iPhone y Samsung. El grupo permaneció dentro del local apenas tres minutos antes de escapar en una furgoneta blanca Ford Econoline.
La investigación preliminar cobró un giro decisivo el 26 de agosto, cuando detectives de la policía de Doral comenzaron a rastrear la Dodge Caravan negra. Durante esa labor de inteligencia, los oficiales observaron el vehículo detenido brevemente en un sector de almacenes.
Horas después, en esa misma área se reportó la desaparición de una camioneta Ford E-250 del año 2013, valorada en 58,000 dólares y perteneciente a la empresa Global Turbine Services. Al día siguiente, los investigadores ubicaron la camioneta robada estacionada en una calle de la ciudad y decidieron no moverla, previendo que la banda la utilizaría para ejecutar un nuevo atraco comercial.
Vigilancia metódica y captura final
El plan de captura se concretó el 31 de agosto cuando los agentes observaron a los sospechosos patrullando metódicamente la zona industrial cercana a la Northwest 108th Avenue. Durante más de dos horas y media, los cubanos recorrieron las calles en ambos vehículos, reduciendo la velocidad frente a los muelles de carga para identificar vulnerabilidades en las puertas traseras de los comercios.
Al estacionarse de reversa en un sector adyacente, el equipo táctico intercedió inmediatamente para arrestar a la banda.
OTRAS NOTICIAS: México: Condenan a más de cuatro años de cárcel a dos cubanos por secuestrar a un compatriota
Cargos penales y reclusión
Asimismo, varios comerciantes de la zona declararon que otros residentes del sector habían expresado preocupación por el incremento de hurtos en almacenes locales. Habitantes en el condado de Miami-Dade, los tres cubanos hicieron uso de su derecho legal a guardar silencio y evitar responder a los interrogatorios de los detectives.
Todos fueron recluidos en el Centro Correccional Turner Guilford Knight. Actualmente enfrentan múltiples cargos graves que abarcan agresión agravada a un oficial de la ley, robo a gran escala de vehículos, posesión de herramientas destinadas al robo, resistencia a la autoridad con violencia, intento de alteración de pruebas físicas y daños a la propiedad, ente otros delitos.