Dáesh, el autodenominado Estado Islámico, se atribuye el atentado suicida que este martes causó la muerte, en pleno centro de la capital de Túnez, de al menos 12 militares en un autobús de la guardia presidencial.
En un comunicado difundido en la red social Twitter, los yihadistas aseguran que un joven, identificado como Abu Abdala al Tunisi, cargado con un cinturón de explosivos, “se hizo explotar en un autobús para castigar a los infieles de Túnez”.