El caso migratorio del percusionista cubano Degnis Bofill abrió interrogantes después de conocerse que mantiene una solicitud de asilo pendiente en Estados Unidos, pese a que no aparecen, en una revisión de información pública disponible, pronunciamientos políticos suyos contra el régimen castrista ni denuncias abiertas sobre la represión y la falta de libertades en Cuba.
Degnis Bofill, de 39 años y ganador de un Latin Grammy, quedó bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) después de ser detenido el 19 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Miami, cuando llegó en un vuelo procedente de Nueva York.
La existencia del proceso de asilo salió a la luz a través de Mara Delgado, esposa del músico cubano, quien declaró a CBS News Miami que su esposo tiene una solicitud pendiente y pretende continuar el procedimiento migratorio fuera de un centro de detención.
El dato coloca bajo la atención pública un aspecto hasta ahora poco abordado del caso. Degnis Bofill desarrolló una reconocida trayectoria artística dentro y fuera de Cuba, pero no se identifica públicamente por mantener una posición de confrontación con la dictadura cubana.
Una revisión de información disponible públicamente no permitió localizar declaraciones verificables del percusionista denunciando al régimen castrista, reclamando la liberación de presos políticos o responsabilizando a las autoridades cubanas por la crisis política, económica y social que atraviesa la isla.
Ese silencio público no permite determinar cuáles fueron las razones concretas que Degnis Bofill expuso ante las autoridades migratorias estadounidenses para solicitar asilo. Tampoco demuestra, por sí mismo, que el músico carezca de argumentos legales para pedir protección en Estados Unidos.
Los detalles de una solicitud de asilo son particulares de cada expediente y no fueron divulgados por CBS News Miami. Hasta el momento, ni Bofill ni su esposa hicieron públicas las circunstancias específicas en las que fundamentaron esa petición.
ICE confirmó que incumplió las condiciones de su entrada
La situación migratoria del artista, sin embargo, no se limita a la existencia de una solicitud de asilo.
ICE confirmó directamente a CBS News Miami que Degnis Bofill ingresó legalmente a Estados Unidos el 15 de abril de 2023, pero posteriormente incumplió las condiciones bajo las cuales fue admitido en el país.
La agencia federal señaló que el cubano se encuentra actualmente en violación de la legislación migratoria estadounidense y aseguró que tendrá acceso al debido proceso.
Bofill llegó a Estados Unidos durante 2023, año en el que también contrajo matrimonio con Mara Delgado. Su trayectoria profesional incluyó colaboraciones con numerosos artistas y proyectos musicales, además del Latin Grammy obtenido en 2022 por su participación en “Ancestros Sinfónico”.
Su perfil público estuvo concentrado fundamentalmente en la música.
Su esposa teme que sea enviado de regreso
Por su parte, Delgado manifestó públicamente su preocupación ante la posibilidad de que su esposo sea deportado.
“Me preocupa que lo deporten, porque no sé cuándo podré volver a verlo”, declaró la mujer a CBS News Miami al referirse a la incertidumbre que enfrenta la familia.
Después de permanecer varios días en una oficina de Enforcement and Removal Operations de ICE en Miramar, Degnis Bofill fue trasladado al Krome Detention Center, en Miami-Dade, mientras continúa su proceso migratorio.
Su esposa inició además una campaña de recaudación de fondos para financiar los gastos de abogados y una eventual fianza que permita al músico abandonar el centro mientras se resuelve su situación. Delgado estimó que podría necesitar entre 15.000 y 30.000 dólares solamente para la fianza, además de los gastos de representación legal.
El caso generó muestras de solidaridad dentro de sectores de la comunidad artística cubana. Sin embargo, el debate alrededor de su petición de asilo deja pendiente una pregunta que solamente el expediente migratorio podrá responder: qué circunstancias concretas alegó Bofill para sostener que necesita protección en Estados Unidos frente a un eventual regreso a Cuba.
Una diferencia que debe quedar clara
La ausencia de críticas públicas contra la dictadura cubana no constituye automáticamente una prueba contra una solicitud de asilo. Un ciudadano cubano puede alegar circunstancias particulares de persecución o temor que nunca haya divulgado públicamente, y corresponde a las autoridades estadounidenses determinar si esas razones cumplen los requisitos establecidos por la legislación.
Pero desde el punto de vista periodístico, sí resulta relevante que Degnis Bofill solicite protección migratoria mientras su trayectoria pública conocida permaneció alejada de denuncias contra el régimen que gobierna la isla.
Durante los últimos años, artistas, opositores, periodistas independientes y ciudadanos cubanos enfrentaron detenciones, vigilancia, amenazas, interrogatorios y condenas de prisión después de expresar públicamente posiciones contrarias al castrismo. Otros terminaron en el exilio después de sufrir presiones de la Seguridad del Estado.