El golpe de Estado en Colombia dominó el debate político este martes luego de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, denunciara públicamente que el mandatario saliente, Gustavo Petro, estaría intentando desconocer el resultado de las elecciones presidenciales para impedir una transición democrática.
El abogado y dirigente político aseguró que la situación representa una amenaza directa contra el orden constitucional y llamó a las instituciones del Estado a actuar dentro del marco de la Constitución.
Las declaraciones del presidente electo elevaron la tensión política a pocas semanas de la ceremonia de investidura prevista para el próximo 7 de agosto. De la Espriella afirmó que la negativa del narcoguerrillero Petro a aceptar los resultados oficiales de los comicios obligó a su equipo a tomar decisiones extraordinarias relacionadas con el proceso de transición.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el mandatario electo sostuvo que detrás de la actual situación existiría una estrategia previamente diseñada por el presidente saliente para conservar el poder.
“El plan de Petro siempre fue hacer lo mismo que hicieron los Castro, lo que hizo su amigo Chávez, lo que ha hecho Ortega y otros tiranos del populismo (…) quedarse en el poder para atornillarse”, comentó.
Las declaraciones establecieron un paralelismo entre la crisis política colombiana y los modelos de permanencia en el poder impulsados por los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, una comparación que De la Espriella utilizó para advertir sobre lo que considera una amenaza para la democracia colombiana.
Suspende el proceso de empalme con el gobierno saliente
Como una de las primeras medidas adoptadas tras sus denuncias, el presidente electo anunció la suspensión del proceso de empalme con la administración saliente.
Según explicó, esa decisión respondió a la postura asumida por Gustavo Petro tras las elecciones presidenciales, luego de que, de acuerdo con De la Espriella, el mandatario se negara a reconocer oficialmente los resultados que le dieron la victoria frente al senador Iván Cepeda por un estrecho margen.
El proceso de empalme constituye uno de los mecanismos institucionales mediante los cuales un gobierno entrega información administrativa, financiera y operativa al nuevo Ejecutivo para garantizar una transición ordenada del poder.
Sin embargo, el mandatario electo aseguró que las actuales circunstancias impiden continuar con normalidad ese procedimiento, y alertó sobre el golpe de Estado en Colombia.
Llamado a defender la democracia
Durante su pronunciamiento, De la Espriella reiteró que su prioridad continúa siendo preservar el orden constitucional y respetar la decisión expresada por los ciudadanos en las urnas.
“Reitero mi compromiso con la Constitución, el Estado de Derecho y el mandato que millones de ciudadanos expresaron libremente en las urnas… La democracia se respeta y la voluntad del pueblo se defiende”.
El dirigente también dirigió un mensaje a las distintas instituciones del Estado colombiano, solicitando mantenerse firmes frente a cualquier intento de alterar el resultado electoral.
Asimismo, pidió a la ciudadanía mantenerse vigilante mientras se desarrolla el período de transición presidencial.
Mensaje directo a las Fuerzas Armadas
Uno de los puntos más contundentes del pronunciamiento estuvo dirigido a la Fuerza Pública.
En medio de la controversia por el presunto golpe de Estado en Colombia, De la Espriella instó a las Fuerzas Armadas a cumplir estrictamente con su deber constitucional.
“Le pido como presidente electo a las Fuerzas Armadas de Colombia que cumplan con su juramento: proteger la Constitución y la democracia y no obedecer ninguna orden que Petro esté dando en sentido contrario”.
El mandatario electo sostuvo que las instituciones militares deben actuar únicamente conforme a la Constitución y preservar el orden democrático durante el proceso de transferencia del poder.
Solicita respaldo internacional
Además del llamado interno, De la Espriella pidió a la comunidad internacional acompañar el proceso político colombiano durante las próximas semanas.
El presidente electo solicitó que organismos internacionales, gobiernos aliados y actores democráticos permanezcan atentos al desarrollo de la transición presidencial hasta la ceremonia de posesión programada para el 7 de agosto.
Su petición buscó reforzar la vigilancia internacional ante cualquier eventualidad que pudiera afectar la transferencia institucional del poder.
Una transición marcada por la confrontación política
La denuncia sobre un supuesto golpe de Estado en Colombia incrementó la incertidumbre política en el país en un momento especialmente sensible para las instituciones democráticas.
La suspensión del empalme, las acusaciones del presidente electo y los llamados dirigidos tanto a las Fuerzas Armadas como a la comunidad internacional reflejaron el elevado nivel de confrontación existente entre el gobierno saliente y la administración que asumirá el poder.
Desde una perspectiva regional, las declaraciones también reavivaron el debate sobre los riesgos que representan los proyectos políticos inspirados en los modelos impulsados por el castrismo y el chavismo, sistemas cuestionados durante años por organismos internacionales debido a denuncias sobre restricciones a las libertades civiles, persecución contra la oposición y concentración del poder estatal.
LEE TAMBIÉN: Incertidumbre sobre el paradero de Luis Manuel Otero Alcántara, a solo días de su excarcelación (+VIDEO)