
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein, mostró hoy preocupación ante las continuas denuncias de abusos sexuales contra menores por tropas extranjeras presentes en la República Centroafricana, detalló Prensa Latina.
En una declaración, el diplomático dijo estar alarmado en extremo por esta situación, que incluye acusaciones contra cascos azules de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas (Minusca), militares de la Unión Europea (UE) y tropas intervencionistas francesas.
Según Zeid, un equipo conjunto de la ONU realizó en el terreno recientes entrevistas a varias niñas señaladas como víctimas de explotación o atropellos sexuales por soldados foráneos.
“Cuatro de ellas, con edades entre 14 y 16 años, aseguraron sufrir abusos por el contingente europeo, dos de las entrevistadas dijeron que fueron violadas y las otras dos recibieron pagos para tener relaciones sexuales”, precisó.
De acuerdo con el Alto Comisionado, aunque no está clara del todo la nacionalidad de los involucrados, los testimonios de tres de las niñas apuntan a militares georgianos.
El tema de los atropellos sexuales por soldados foráneos desató el año pasado un escándalo, tras conocerse detalles de esos incidentes que comenzaron a ocurrir en 2014, lo cual obligó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a activar un panel de expertos para investigar el asunto.
Ban creó el grupo sobre todo con la intención de indagar acerca de las denuncias de abusos por tropas no enroladas en la Minusca, en particular las francesas.
A finales de 2013 estalló un conflicto entre musulmanes y cristianos en la República Centroafricana, que provocó una intervención de Francia, el establecimiento por el Consejo de Seguridad de la Minusca, activada en septiembre de 2014, y el envió el año pasado de un contingente de la UE.
La jefa del panel, la exjueza de la Corte Suprema de Canadá Marie Deschamps, presentó en diciembre pasado los resultados de las pesquisas, en un informe que responsabiliza al sistema de la ONU de una reacción inapropiada para la naturaleza de los hechos y marcada por “fallas individuales e institucionales”.
Asimismo, Deschamps alertó entonces que las denuncias de atropellos sexuales trascendían a los soldados franceses.
Para la experta, a partir de que también se señalaron a los cascos azules, lo más recomendable era no centrarse en casos particulares, sino en medidas para evitar que se repitieran los delitos cometidos, incluyendo contra menores.
Desde entonces, nuevas acusaciones salieron a la luz, situación ratificada hoy por Zeid.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos calificó de muy serias las denuncias y pidió nuevas investigaciones.
Zeid explicó que los países europeos con los cuales abordó el tema, lo asumieron con mucha seriedad.
“Seguiremos muy de cerca los nuevos casos, y cualquier otro que surja con el trabajo del equipo conjunto de Naciones Unidas (formado este mes), que prosigue las pesquisas en el terreno”, subrayó.