Las protestas pacíficas suscitadas el pasado 17 de marzo en la provincia de Santiago de Cuba, como de costumbre, desataron al aparato represor del régimen castrista, dejando a varios detenidos que no cometieron ningún delito.
Tal es el caso de Cristian Kindelán, un joven de 18 años, y su padre, Asdrúbal Kindelán Garbey, quienes ahora permanecen bajo las garras de la tiranía, según reportó Yosmany Mayeta Labrada en sus redes sociales.
Trascendió que Cristian fue detenido en su domicilio y llevado inicialmente a la segunda unidad de la policía, conocida como “El Palacete”.
Posteriormente, fue trasladado al Centro de Operaciones de la Seguridad del Estado en los Altos del reparto Versalles.
La situación escaló cuando Asdrúbal, al presenciar lo que describió como una “injusticia” contra su hijo, inició una transmisión en vivo a través de Facebook para denunciar el hecho.
Ese acto generó la molestia de los esbirros y, mientras los familiares permanecían fuera de la estación donde permanecía el joven, Asdrúbal también fue detenido.
Por su parte, la señora Teresa Garbey, madre y abuela de los detenidos, hizo un llamado público para visibilizar estos casos.
En medio de sus declaraciones y su petición de libertad para sus seres queridos, la señora afirmó de ser del lado de “Patria y Muerte”, pensando que eso ayudaría a sus allegados, algo que no puede estar más lejos de la realidad.
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Es importante recordar que, el 17 de marzo, los habitantes de Santiago de Cuba se lanzaron a las calles para reclamar por los constantes apagones y la falta de comida en la región.
Más tarde, otras regiones de Granma, Matanzas, y Holguín, también se sumaron a las manifestaciones pacíficas para exigir el fin de tanta miseria.
Redacción de Cubanos por el Mundo