Le dijeron que tendría su título de propiedad en 60 días y el proceso se ha extendido por dos años. Un cubano identificado como Pablo Oreste Hechavarría, residente de Santiago de Cuba, denuncia ante los medios oficiales que el proceso de traspaso de la categoría de propietario arrendatario a propietario de su vivienda, se ha extendido todo este tiempo, luego de que los inspectores de la Vivienda y Planificación Física le informara que no tardía más de 60 días.
A través del portal Juventud Rebelde, se informa sobre este caso, que revela como el burocratismo castrista está acabando con las instituciones que se supone están prestar a servir al pueblo.
“Desde que el 3 de junio de 2019 entregó sus documentos en la Dirección de la Vivienda del Distrito 3 de esa ciudad, la que radicó el Expediente 218/19; y le orientó que, una vez visitado por los inspectores de la Vivienda y Planificación Física, en menos de 60 días ya estaría su propiedad”.
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El cubano informa que las visitas de los inspectores fueron rápidas, en menos de dos semanas, pero después de eso, obtener el título de propiedad se ha hecho “cuesta arriba”. Denuncia que las funcionarias lo mantienen en un constante “peloteo” y en ningún lado recibe respuesta.
“Cito respuestas en cada gestión por mí realizada. Marisela, de Vivienda: Lo entregué a Planificación Física; ve a ver a Donairis, la jefa de Planificación Física del Distrito 3. Y Donairis, buscó en un libro y me informó: Su expediente fue entregado a Vivienda el 3 de septiembre de 2019. De nuevo Marisela, de Vivienda del Distrito 3: Tiene que ir a ver si está en el municipio o en la Dirección Provincial de la Vivienda o Planificación Física”.
Luego de esto, inició todo un recorrido por diferentes oficinas de Vivienda, que resulta enredado de explicar, pero en resumen, este cubano fue incluso engañado por los funcionarios, quienes le ofrecían número telefónicos para luego no contestar o decir que habían salido de “vacaciones”.
Incluso hizo llegar cartas hasta la sede del Partido Comunista en Santiago de Cuba, pero le informaron que debía esperar entre tres a seis meses por “alguna respuesta”.
Hasta el sol de hoy, este cubano aún sigue esperando la respuesta a su solicitud, que debía tardar 60 días “máximo” y ya lleva dos años.
Redacción Cubanos por el Mundo