El director del Servicio Bolivariano de Inteligencia de Venezueña (Sebin), Gustavo González López, informó la tarde que dos dirigentes de la oposición de ese país, estaría planeando un golpe de Estado desde Colombia, el próximo 7 de septiembre.
González López, ademas pidió a las autoridades colombianas su mayor colaboración para capturar a los opositores y sean enviados a Venezuela, pues a su juicio serán juzgados por traición a la patria.
Queremos informar al país sobre dos aspectos del trabajo de investigación que venimos adelantando desde el año 2014, arrancando desde los hechos delictivos que constituyeron las guarimbas en el territorio nacional; que aunque parezcan hechos de hace mucho tiempo o quizás espontáneos por la población, para los órganos de inteligencia y seguridad del Estado estos hechos siguen concatenados con la intención golpista de varios sectores de la oposición venezolana
Seguidamente, reiteró que se develó un plan de golpe de Estado que se llevaría a cabo a primeras horas del 1 de septiembre y que la investigación llevó a varios puntos del territorio nacional.
En los meses de abril y mayo de 2016 se detectó un plan desestabilizador de la derecha que pretendía reimpulsar el espiral de violencia de las guarimbas ocurridas en abril de 2014. Las investigaciones arrojaron pruebas contundentes que vinculan a Lester Toledo con estas acciones y financiamiento al terrorismo”,
Semanas previas a la marcha conocida como la Toma de Caracas, el chavismo comenzó a difundir información sobre un golpe de Estado que se daría ese día, arrestando a varios opositores y cercenando el derecho de varios periodistas. Tal golpe nunca se dio.
Sin embargo, González López aseveró que a pesar de que los “planes conspirativos” fueron abortados, aún continúan las intenciones de realizar “posibles situaciones terroristas en el territorio nacional”, por parte de sectores de la oposición, sin descartar la financiación de factores externos.
Por otro lado, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, aseguró que todo se trata de una farsa por parte del régimen de Nicolás Maduro para amedrentar a la oposición y evitar el referendo revocatorio este año