El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, opinó que su país debería ser nuevamente sede de un Mundial de fútbol, pero en esa ocasión, sin la participación compartida con sus vecinos regionales, como lo son Canadá y México.
Durante un encuentro organizado en la icónica Torre Trump, el mandatario estadounidense analizó el impacto que tuvo el torneo actual, argumentando que el éxito masivo del evento justifica que la potencia norteamericana gestione la organización de manera exclusiva en futuras ediciones.
La propuesta, planteada frente a figuras clave del deporte rey, generó reacciones inmediatas y puso sobre la mesa un debate sobre la viabilidad logística y política de organizar competiciones de tal magnitud sin el apoyo de otros países.
“QUEREMOS HACER OTRO MUNDIAL EN EEUU, PERO ESTA VEZ SIN MÉXICO Y CANADÁ.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) July 17, 2026
Podríamos INCLUIRLO A CHINA, ASÍ TIENEN UN VUELO CORTO Y AGRADABLE ENTRE PARTIDOS. A los jugadores les encantaría”.
Donald Trump. ⚠️🇺🇸 pic.twitter.com/28GkaJuZcD https://t.co/FeIxT0u4LD
El balance de la gestión en Estados Unidos
El encuentro, que contó con la presencia estelar del timonel de la Federación Internacional de Fútbol Asociación, Gianni Infantino, sirvió como escenario para que Trump expusiera sus visiones sobre la infraestructura y la capacidad operativa que demostró su administración durante las semanas de competición.
El líder estadounidense se mostró sumamente satisfecho con los registros logrados, resaltando que la edición norteamericana logró consolidarse como una cita histórica.
Según la perspectiva expuesta por el republicano, la capacidad de convocatoria del país superó cualquier expectativa previa, lo que, a su juicio, brinda el respaldo necesario para solicitar una nueva postulación en solitario.
Propuestas logísticas y proyecciones futuras
Durante la recepción, el ambiente se tornó distendido cuando se abordaron las particularidades de la organización y los desafíos logísticos que implican los traslados de las delegaciones. En un momento de la conversación, el dirigente de la FIFA compartió algunas ideas sobre futuras sedes y las distancias entre las ciudades sedes, lo que motivó que Trump mencionara con ironía la posibilidad de entablar alianzas geográficas más lejanas, como con China, buscando optimizar los tiempos de viaje para los futbolistas de élite.
La interacción entre ambos reflejó una sintonía notable, mientras el máximo dirigente del organismo mundial no ahorró en palabras de reconocimiento hacia la gestión realizada por la Casa Blanca.
Estadísticas y polémicas en el torneo
Las cifras presentadas por el gobierno estadounidense sostienen que el evento atrajo a más de 6,5 millones de espectadores, un número que, para el equipo de gobierno, confirma que se trata de “el torneo con más asistencia de la historia de todos los deportes”.
Esta estadística fue el eje central para defender la idea de que Estados Unidos posee la infraestructura necesaria para gestionar el evento sin requerir la división de sedes. Además de los números, el mandatario repasó diversos episodios que marcaron la agenda mediática del torneo, incluyendo las polémicas arbitrales y las decisiones técnicas de los equipos eliminados.
En su intervención, el jefe de Estado recordó el episodio donde se discutió la sanción disciplinaria aplicada al delantero Folarin Balogun. Al comentar sobre este hecho puntual, Trump narró cómo abordó el tema desde una perspectiva personal, mencionando su interacción con el liderazgo de la FIFA para discutir las consecuencias de aquella tarjeta roja.
En sus palabras, el objetivo fue expresar una postura clara ante una situación que causó malestar en las delegaciones europeas, aunque enfatizó que su rol no buscó interferir directamente en las reglas del juego, sino asegurar que el desarrollo del espectáculo deportivo fuera lo más fluido posible.
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Opiniones tácticas de Donald Trump sobre los seleccionados
El análisis táctico también tuvo lugar en la Torre Trump, donde el presidente mostró un especial interés por el desempeño de las selecciones más destacadas. Al referirse a la eliminación del equipo de Inglaterra, el mandatario cuestionó las decisiones estratégicas de Thomas Tuchel, especialmente aquellas relacionadas con la utilización de Harry Kane en tareas defensivas.
Pese a que el jefe de Estado reconoció humildemente no ser un experto en la disciplina, sus comentarios sobre el planteamiento táctico de Inglaterra resonaron en la prensa especializada.
Finalmente, el mandatario optó por guardar cautela respecto a la final que disputarán España y Argentina. Sin inclinarse por ningún equipo en particular, extendió sus deseos de éxito a ambas naciones.
Con esta declaración, Donald Trump concluyó su evaluación sobre un torneo que, bajo su óptica, marcó un antes y un después en la historia deportiva del país, reafirmando su visión sobre el potencial de Estados Unidos para liderar eventos de alcance global.