Anthony Mele estaba sentado con su familia cenando en un restaurante de Ventura, California. La noche transcurría de manera normal. Él decidió sentarse a su pequeña hija en sus piernas para abrazarla y besarla mientras disfrutaban de la comida, pero la felicidad fue interrumpida por Jamal Jackson.
El sujeto apuñaló en el cuello a Mele de manera imprevista, informa The Washington Post.
Un río de sangre salió del cuerpo del sujeto, mientras todos alrededor gritaban y miraban atónitos como el hombre se desangraba.
Testigos del hecho decidieron atrapar a Jackson al momento que los familiares de Mele llamaban a la policía y a los servicios de emergencia para que lo ayudaran pero la herida fue mortal.
El sospechoso fue detenido en una playa cercana por agentes de la policía y se le impuso una fianza de 1,5 millones de dólares.
Además enfrenta cargo por homicidio premeditado en primer grado, por lo que podría pasar hasta 55 años en prisión.
Se conoció que minutos antes del incidentes, varias vecinos habían reportado el comportamiento errático de Jackson, pero la policía decidió no atenderlo ya que “no presentaba una amenaza”.
A través de las cámaras de seguridad los investigadores observaron cuál era ese comportamiento del asesino y el momento en que decidió atacar a Mele.
Hasta los momentos el sujeto no informó sobre los motivos que lo llevó a cometer el atroz crimen.
Redacción Cubanos por el Mundo