El partido AKP de Turquía, de raíces islamistas, logró una inesperada victoria en las elecciones parlamentarias del domingo y no necesitará alianzas para formar un Gobierno, un resultado que es un gran logro para el presidente Recep Tayyip Erdogan, pero que podría generar divisiones sociales, informa Reuters.
Con casi todos los votos contabilizados, AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) sumó el 50 por ciento de los votos para lograr la mayoría en el Parlamento de 550 miembros, en una victoria abultada que ni siquiera las autoridades del partido esperaban.