La música ha sido desde siempre mucho más que una expresión artística. Se ha convertido también en la manifestación de sentimientos colectivos, de reclamos sociales, de luchas por reivindicaciones de los olvidados. Para el hip hop esta es fundamentalmente su esencia, un género que se ha dedicado a ser contestatario e irreverente. Ir contra la norma y “dejar huella” considerando su público principalmente joven.
Esto ocurre en Cuba. Como comenta Sandy David González, presidente del rap Guantánamo, el hip hop en Cuba ha servido para denunciar realidades sociales que a pesar de que tienen solución, no se les da porque no hay “quien dé respuesta2.
“Es una manifestación para reclamar y denunciar cosas que supuestamente deben tener una solución, que no son tan difíciles, pero que nadie le da una atención o una respuesta como realmente se deben”.
Pero este género encuentra sus detractores. Ir contra la corriente tarde o temprano traerá consecuencias. “Cuando no cumples las normas de una institución, rompiendo los esquemas de eso, siempre va a haber problemas” argumenta Sandy.
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A pesar de que el género esté estigmatizado, hay defensores del estilo musical luchando para demostrar que el rap en Cuba busca más “construir desde la base” que hacer daño, asumiendo inclusive los calificativos de “delincuentes” que suelen recibir.
“Los tiempos van cambiando. Esto va a ser para tener una visión distinta del género en Cuba. Es para dar una visión positiva, que se lleven el mensaje. No es con ganas de destruir una nación, sino construir pero construirla desde la base, hacerlo bien. De eso se trata” comenta un miembro del movimiento RAP.
“El hip hop tiene que seguir constante, aunque nos censuren. Eso es lo que nos va a dar seguimiento” añade.
Y contra las etiquetas, el bloqueo impuesto desde los medios de comunicación estatales, los raperos continuarán defendiendo su concepto y haciendo valer su voz a través de la lírica de calle. “Me consideran un delincuente porque estoy en la calle, trato de inventar lo que sea, siempre y cuando no viole los patrones del concepto mío. Si por la manera que tengo de desarrollarme me creen delincuente, bienvenido sea” puntualiza Sandy.
Redacción Cubanos por el Mundo