Richard Remme nunca pensó que su perro sería capaz de dispararle. El hecho se registró en la ciudad de Fort Dodge, Iowa, EE.UU. Al parecer el sujeto jugaba con el animal cuando este accionó por accidente la pistola que tenía en la cintura.
Remme llamó a emergencias y lo que escuchó el operador fue algo fuera de lo habitual. “¡Mi perro me disparó!”.
El hombre asegura que no se había percatado que le habían disparado con su pistola Ruger 9mm, se dio cuenta al ver que su pierna sangraba, informa el New York Post.
“Estaba tumbado en el sofá, y estábamos jugando, el perro y yo. Al parecer, con una de sus patas jaló el gatillo”.
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Los paramédicos llegaron al sitio y Remme fue trasladado a un hospital.
El hombre está en buen estado de salud pero deberá someterse a una cirugía para extraerle la bala que aún está alojada en la pierna.
“El pobre perro se puso a mi lado y lloró, porque pensó que se había metido en problemas por haber hecho algo mal”, dijo Remme.
Redacción Cubanos por el Mundo