El impacto de los recientes sismos en Cuba dejó en la provincia de Granma una estela de destrucción que conmocionó a los habitantes de la isla.
Las imágenes que llegaron desde distintas localidades de la provincia, como Pilón, Campechuela, Media Luna y Niquero, reflejaron el pánico y el caos desatado por el movimiento telúrico, que sorprendió a los habitantes de estas áreas.
Las calles de estos poblados quedaron marcadas por los escombros, mientras la incertidumbre y el miedo se apoderaron de los residentes.
De acuerdo con las autoridades locales, los temblores fueron perceptibles en toda la región. Yudelkis Ortiz, secretaria del Partido Comunista en Granma, detalló en una intervención en el Noticiero del Mediodía que las repercusiones de los sismos no se limitaron solo a los daños visibles, sino que también provocaron deslizamientos de tierra en varias zonas.
Municipios como Bartolomé Masó, Buey Arriba, Guisa y Jiguaní supuestamente están adoptando medidas de seguridad ante el riesgo de nuevas réplicas… ahora falta que sea verdad.
La situación se agravó aún más por los reportes de caída de postes eléctricos en varios puntos de Granma, como Pilón, Niquero, Media Luna y Campechuela, lo que afectó el suministro de energía en estas áreas, para variar.
Aunque las autoridades informaron que no se habían registrado víctimas fatales ni heridos, la comunidad sigue nerviosa por la situación.
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La repentina aparición de estos sismos ocurre apenas pocos días después de que los huracanes Óscar y Rafael impactaran sobre la mayor de las Antillas, añadiéndose así a la lista de calamidades que debe enfrentar el pueblo día tras día.
Ahora, las comunidades buscan recuperarse de los fuertes azotes de la madre naturaleza, principalmente por ellos mismos, pues el régimen, aunque con un discurso distinto, realmente ofrece muy poca ayuda en estos casos.
Redacción de Cubanos por el Mundo