Luego de ser diagnosticada con COVID-19, la enfermera Mary Agyeiwaa Agyapong de 28 años, se sometió a una cesárea de emergencia, para intentar salvar la vida de la bebé que llevaba en su vientre.
Lamentablemente la enfermera falleció, pero su pequeña hija logró sobrevivir milagrosamente.
La información fue publicada por el medio británico Mirror, que explica que, la mujer estaba siendo tratada en el Hospital Luton and Dunstable, el mismo en el que trabajaba.
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No se ha confirmado si la bebé Mary dio positivo por el virus. El esposo de Mary actualmente se aísla a sí mismo y también se le han realizado pruebas para detectar Covid-19, aún se espera el resultado.
Tras el suceso, los compañeros de trabajo han querido mostrar su cariño y admiración poniendo en marcha una página de GoFundMe para recaudar fondos que puedan ayudar económicamente al padre y a la niña.
En ella, se califica a Mary como “una persona irreemplazable que quería y cuidaba a los demás”.
“Mary era una bendición para todos los que la conocían y su amor, su cariño y su sinceridad serán irreemplazables”,
dice la publicación en GoFundMe
Asimismo, el equipo que labora en el hospital rindió un merecido homenaje a la enfermera: “Siempre te extrañaremos.

“Que aquellos que se han establecido en el Cielo te den la bienvenida a casa, a un mejor lugar de descanso. Siempre estarás en nuestros corazones, Mary. Tus recuerdos aún están con nosotros y los apreciaremos para siempre hasta que nos volvamos a encontrar”,
escribieron sus compañeros.
Los colegas dijeron que la madre era una “enfermera fabulosa y un gran ejemplo” de lo que representa el trabajo de la salud en el Hospital Luton and Dunstable.